DEMOGRAFÍA
L’Horta de Lleida pierde un 12% de habitantes en dos décadas : “vivir aquí es muy bonito, pero más complicado”
Según un estudio que forma parte de los documentos del nuevo POUM de la capital

La partida de Butsènit es una de las que ha perdido residentes desde 2001. - GERARD HOYAS
Un estudio encargado por el ayuntamiento de Lleida para la elaboración del nuevo Plan de Ordenación Urbanística Municipal (POUM) indica que las zonas de población diseminada, que corresponden a l’Horta, han perdido un 12,11% de habitantes entre 2001 y 2023, al pasar de 5.342 a 4.695. En cambio, el barrio de Llívia ha crecido un 60%.
L’Horta de Lleida ha perdido un 12,11% de habitantes en dos décadas, al pasar de 5.342 en 2001 a 4.695 en 2023, según indica un documento de proyecciones de población y hogares incluido en los estudios para el nuevo Plan de Ordenación Urbanística Municipal (POUM). Detalla que en la partida de Butsènit, por ejemplo, el número de residentes ha caído de 10.72 a 892, un 16,8%, pero apunta que todavía ha sido mayor en la de Gualda, donde en ese periodo de tiempo ha disminuido un 26,4% (de 1.127 a 830 habitantes). En la de Torres de Sanui el descenso ha sido menor, del 5,8%, ya que en 2001 tenía 944 residentes y en 2023 se quedaron en 889. El estudio especifica también que otra población diseminada de Lleida, que no engloba en una partida concreta, ha pasado de 817 a 683 personas, un 16,4% menos. Solo cifra un incremento en la zona denominada Basses d'Alpicat de 197 a 840 habitantes, un 5,4% más.
Residentes que llevan toda la vida viviendo en l’Horta reconocen que vivir en l’Horta resulta más “complicado” que en el centro de la ciudad y en un barrio, sobre todo por las comunicaciones (ver desglose).
Asimismo, la entidad menor descentralizada (EMD) de Sucs también ha sufrido una regresión de población, de 944 a 889 habitantes, un 16,9% menos. En cambio, la otra EMD, Raimat, ha vivido una expansión del 28% y ha incrementado habitantes tanto en su centro urbano (de 352 a 421) como en más la de su población diseminada (de 48 a 98).
La otra cara de la moneda la protagoniza Llívia, que no se considera una partida sino un barrio de Lleida y que ha experimentado un crecimiento muy notable. Y es que en dos décadas ha ganado un 60% de residentes al pasar de 859 habitantes a 1.382. No obstante, el informe especifica que la población diseminada perteneciente a esta zona ha descendido un 14% (de 537 a 457). Esto mismo se repite en los datos relativos al núcleo urbano de la capital, que ha incrementado un 28% su población (de 107.225 a 137.238 residentes), mientras que su población diseminada ha bajado un 16,4%.
“Vivir aquí es muy bonito, pero más complicado”
Personas que llevan toda la vida residiendo en l’Horta defienden que “vivir aquí es muy bonito”, pero reconocen que resulta “más complicado” que en el núcleo urbano. Argumentan que el hecho de estar apartados del centro les aleja de algunos servicios básicos y de acciones cotidianas como comprar el pan. Remarcan que dependen de su vehículo o del taxi a demanda, pero apuntan que este último no les sirve en caso de emergencia. Destacan también que las comunicaciones no son las mismas que en el centro urbano, en referencia al servicio de internet e incluso de telefonía. “Los postes se caen”, señalan.
Afirman que en general hay pocas personas jovenes en l’Horta que se dediquen al sector agrario y aseguren la continuidad generacional. Y añaden que los residentes que trabajan en la ciudad ya llevan a sus hijos al colegio allá. En este sentido, recuerdan que solo quedan dos escuelas en l’Horta, la de Butsènit y la de la Creu del Batlle