PATRIMONIO
Moradilla, en horas bajas: Expertos alertan de que la torre del siglo XIX “no aguantará un año más” en pie
Tras el derrumbe de una pared en noviembre de 2024. La Paeria anunció en mayo un proyecto para restaurarla que quería licitar en 2025, y del que nada más se ha sabido

Pared derrumbada de la torre con las piedras que se prevé reutilizar para restaurarla. - JORDI ECHEVARRIA
La torre del Tossal de Moradilla, una antigua fortificación y torre de telegrafía óptica construida en 1849 y catalogada como bien cultural de interés local, cada día presenta un mayor riesgo de derrumbe. Situada a medio camino entre Lleida y els Alamús, en los alrededores de la LL-11, ya sufrió un primer hundimiento parcial en noviembre de 2024. Entonces se desplomó la pared oriental, lo que hizo que asociaciones culturales que ya habían altertado de su mal estado estructural pusieran el grito en el cielo.
Durante el año pasado, el Centre d’Estudis Culturals del Secrià (CECS) y la Plataforma Lleida 1936 organizaron concentraciones en el Tossal y jornadas técnicas sobre su historia, con el objetivo de reclamar una restauración urgente, ya que siguieron cayendo otras pequeñas partes de la torre.
La Paeria presentó a finales de mayo un proyecto que pronosticaba un gasto de 150.000 euros para reconstruir los muros de la torre con las mismas piedras desprendidas y acometer excavaciones arqueológicas en los alrededores, pero su redacción aún no estaba terminada. El alcalde, Fèlix Larrosa, afirmó entonces que esperaba presentarlo el pasado septiembre para licitarlo inmediatamente después, pero el ayuntamiento no ha anunciado más novedades ni dado respuesta a este diario sobre el calendario de actuaciones previsto.
La historiadora Xus Llavero, del CECS, explica que el proyecto está “absolutamente aparcado en un cajón” y que la Paeria lo justifica porque el pasado se verano marchó la arquitecta municipal que lo coordinaba, y el documento se debe modificar. “Pusieron reparos al considerarlo demasiado caro”, añade. Asimismo, Llavero señala que el consitorio instaló unas vallas alrededor del edificio para evitar riesgos para las personas, “pero nada más”, y valora que “la torre no puede esperar, si 2026 es tan lluvioso como 2025 no aguantará un año más”.
Joan-Ramon González, también historiador del CECS, lamenta que el proyecto de restauración está “totalmente parado, no tenemos ninguna noticia”, indica. Explica que el mayor inconveniente para llevar a cabo los trabajos es la dificultad de acceso en el Tossal. “Cuando cayó la primera pared se hicieron unas primeras actuaciones con un dúmper que causó daños en la montaña”, afirma. “En un año no hemos sido capaces de acabar el proyecto y ejecutarlo, es una decepción”, valora González.
La dirección general de Patrimonio Cultural de la Generalitat ya advirtió en julio de 2020 al anterior gobierno municipal del mal estado de conservación de la torre. Entonces notificó que las competencias para actuar “recaen exclusivamente en el ayuntamiento” y remarcaba que era necesario “consolidar con carácter de urgencia las partes estructurales más vulnerables de la torre, a la espera de un proyecto de consolidación definitiva”. Subrayaba que este debería ser ejecutado “lo más pronto posible”.