Pilladas once personas en Lleida con cámaras ocultas y auriculares en el examen teórico de conducir
Recibían ayuda externa para hacer la prueba y los Mossos detienen a dos personas que llegaron al lugar conduciendo sin tener el carné

Utilizaban sistemas de transmisión de imágenes y audio para recibir ayuda externa para realizar el examen.
Los Mossos d’Esquadra denunciaron a finales de enero en La Seu d’Urgell a un hombre al que sorprendieron mientras hacía el carnet teórico de conducir con un móvil oculto en el calzado y un auricular como si fuera un zapatófono, como público SEGRE. No ha sido un caso aislado. Este pasado febrero, la Policía catalana pilló a otras once personas haciendo lo mismo en los exámenes de conducir en Lleida.
El operativo, desarrollado a lo largo del mes de febrero en colaboración con la Jefatura Provincial de Tráfico, permitió identificar aspirantes que utilizaban dispositivos electrónicos sofisticados para obtener respuestas de manera ilegal. Además, fueron detenidas dos personas que habían accedido a las instalaciones conduciendo sin permiso.
Los controles se intensificaron después de que los responsables de la Jefatura contactaran con los Mossos para solicitar la presencia de agentes del Grupo de Investigación y Documentación de Tráfico. Cada vez se estaban encontrando con más frecuencia con la picaresca de algunos aspirantes que intentaban utilizar tecnología oculta para superar la prueba. Los funcionarios también advertían que estas personas a menudo se mostraban agresivas y no colaboraban con los requerimientos oficiales, motivando así una actuación policial más contundente.

Material intervenido en los controles durante el examen teórico de conducir.
Durante los controles aleatorios realizados con más intensidad durante febrero, los agentes descubrieron que los infractores utilizaban un sistema de transmisión de imágenes y audio altamente elaborado para recibir asistencia externa durante el examen.
Tecnología para hacer trampas
El dispositivo fraudulento detectado estaba formado por una cámara oculta integrada en la ropa, un emisor externo que enviaba las imágenes en tiempo real a un colaborador exterior, y un mini auricular imperceptible que transmitía las respuestas correctas directamente al examinado. Este sistema permitía a los aspirantes recibir ayuda sin ser detectados visualmente por los vigilantes del examen.
Sanciones administrativas y penales
La Jefatura de Tráfico sanciona este tipo de conductas con una multa de 500 euros y la prohibición de presentarse nuevamente al examen durante un periodo de seis meses. Estas medidas buscan disuadir futuras prácticas fraudulentas y garantizar la igualdad de condiciones para todos los aspirantes.
Paralelamente a los casos de fraude tecnológico, se detectaron y detuvieron a dos personas que habían conducido hasta la Jefatura a pesar de no disponer del permiso de conducir. Estas personas se tenían que presentar precisamente al examen de recuperación por pérdida de vigencia a causa de no disponer de puntos en su permiso. En estos dos casos, se iniciaron diligencias penales que fueron enviadas al Juzgado de Instrucción en funciones de guardia de Lleida por la comisión de un presunto delito contra la seguridad vial.