Rosa Horta, de la residencia Adesma - Sant Antoni de Pàdua, sobre el gran apagón: «No hemos aprendido nada»
El 28 de abril del 2025, Lleida y toda la Península estuvieron más de 10 horas sin teléfono, luz e internet

Un año del día más negro - JORDI ECHEVARRIA
“El mayor temor que tenía era que el apagón durase hasta el día siguiente porque no podíamos preparar comidas”, explica Rosa Horta, de la Residència Adesma-Sant Antoni de Pàdua. “Fue muy incómodo no poder comunicarnos y organizarnos y, al no funcionar los ascensores, tuvimos que subir por las escaleras a personas en sillas de ruedas”, dice Horta.
También recuerda la solidaridad que hubo ese día, “con gente fuera de turno viniendo a ayudar, y vecinos y comerciantes de la zona nos fiaron comida y agua y pusieron a nuestra disposición vehículos para comprar”. Sin embargo, admite que “ahora no tenemos ningún dispositivo de emergencia para estos casos, no hemos aprendido”.