Venezolanos en Lleida: contra el régimen y a favor de la soberanía
Afirman que la industria petrolera debe quedar en manos del país

Fotografía que muestra al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, escoltado por agentes de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en Nueva York (Estados Unidos).
Mucha incertidumbre ayer entre la colonia de venezolanos residentes en Lleida sobre la intervención de EEUU en su país, y también opiniones contrapuestas. Aunque sí coincidieron en criticar tanto a Donald Trump como al régimen político de Maduro y en considerar sobre todo la soberanía del pueblo venezolano y, en especial, de sus grandes infraestructuras petrolíferas, que “debe quedar en manos del país”. En este sentido, Tania Scoth, una venezolana de 84 años, lamentó con ironía que “ya siento que Venezuela es como un estado más de Estados Unidos”. Residente en Lleida desde hace siete años, Scott criticó con dureza al presidente estadounidense: “No hay dónde agarrarse, ¡ahora va a llevarse nuestro petróleo!”. Ya se temía que los ataques de los últimos meses a presuntas narcolanchas “eran una excusa de Trump para preparar el terreno y justificar lo que acaba de hacer en el 'patio trasero' de Estados Unidos”. Eso sí, Scott no ahorró tampoco críticas a Maduro. “Desde que llegó al poder todo ha sido un desastre: descomposición de la economía y deterioro social. La riqueza petrolera se quedó en manos de la cúpula política, que la manejaba bajo un supuesto socialismo”.
Por su parte, Daniel Velazco, de 39 años, confesó que “nunca nos esperamos ver imágenes del país en llamas, pero la situación era insostenible, sobre todo después de que no se respetara el resultado electoral en 2024”. Sociólogo de formación, Velazco trabajaba en la ONG Observatorio Venezolano de Violencia, que monitorizaba la inseguridad en el país, pero precisamente el incremento de esta le obligó hace ocho años a viajar a España con su mujer y un hijo de diez meses. Velazco explicó que su familia en el país latinoamericano se encuentra bien. “La situación no ha afectado a las comunicaciones ni ha habido cortes de luz”, comentó. De hecho, “nosotros desde España nos hemos convertido en comunicadores para explicar a la familia de allí lo que está pasando pues los medios de comunicación oficiales están bloqueados”. Eso sí, ahora mismo “el mayor deseo del mundo sería regresar a mi casa”.