Inseguridad en Lleida como turista: "Lo que hemos pasado mi mujer y yo en la zona de la Seu Vella no tiene nombre y es inaceptable"
Esta percepción de inseguridad hace que cualquier visitante se sienta vulnerable y poco bienvenido

Como turista que recientemente ha visitado su ciudad junto con mi mujer, me siento obligado a compartir públicamente mi profunda decepción y preocupación por la situación de inseguridad que se percibe en Lleida.
Lo que tendría que haber sido un viaje cultural y relajante se vio empañado por episodios de robos menores, intimidaciones en espacios públicos y un ambiente general que no invita a disfrutar con tranquilidad. Lo que hemos pasado mi mujer y yo en la zona de la Seu Vella no tiene nombre y es inaceptable para cualquier visitante.
Calles y plazas, que tendrían que ser atractivas turísticas, presentaban señales claras de desprotección: presencia de grupos conflictivos, consumos visibles de drogas en zonas céntricas y falta de vigilancia policial efectiva. Esta percepción de inseguridad hace que cualquier visitante se sienta vulnerable y poco bienvenido.
Me resulta sorprendente y lamentable que una ciudad con tanto patrimonio cultural e histórico como Lleida no ofrezca una sensación de seguridad mínima para los que la visitamos. La seguridad no tendría que ser un lujo ni una preocupación para los turistas; tendría que ser un estándar básico que garantice la tranquilidad y el disfrute de la ciudad.
Insto a que las autoridades locales tomen medidas urgentes: más presencia policial, mejoras en iluminación y vigilancia de las zonas más transitadas, así como campañas de concienciación y prevención del delito.
Sólo así Lleida podrá recuperar la confianza de los visitantes y proyectar una imagen de destinación segura. Considero que esta queja tendría que tener difusión a los medios locales, para que la ciudadanía y los responsables municipales sean conscientes de la percepción que los turistas tenemos sobre la seguridad en la ciudad.