Con la sobrepoblación de jabalíes vamos tarde
Las granjas de Lleida están muy controladas, ya sean de 20 cerdos o de 20.000. Tienen mucho músculo en materia de bioseguridad ante crisis como la provocada por la peste porcina africana declarada en jabalíes de la zona barcelonesa de Collserola. Lo explicaba ayer en este diario Miquel Molins, presidente del Colegio de Veterinarios de Lleida y vicepresidente del Consejo General de Colegios de la Profesión Veterinaria de España, quien afirmaba que, por el contrario, no se ha hecho lo que se debía hacer ante una sobrepoblación de jabalíes que era conocida desde hace mucho tiempo, como lo era el riesgo que ello comportaba de que desencadenara una crisis como la que hoy padecemos. Hay 14 países europeos con focos de peste porcina declarados, sobre todo en el Este, en la mayoría de los casos con afectación en fauna salvaje. Solo en un 5 por ciento de estos casos la afectación ha llegado a granjas, casi todos en Rumanía, pero el peligro es evidente y las consecuencias económicas en una demarcación como la de Lleida, que tiene 2.345 granjas de producción porcina que comportan un movimiento de 1.400 millones de euros, pueden ser devastadoras. Ayer la junta de precios de Mercolleida estableció una nueva caída de 10 céntimos, idéntica a la que fijó solo tres días antes, que ya había sido la mayor desde la entrada en vigor del euro. Algunos mataderos se han negado a aceptar más cerdos por las dificultades para darles salida en los mercados, lo que complica más todavía las cosas. Afortunadamente, la decisión de ayer de la Comisión Europea, que amplió el perímetro de la zona infectada hasta 91 municipios, no ha afectado a ninguno de las comarcas de Lleida. Se ha actuado con rapidez una vez detectados los casos y se ha impedido que se extendieran a otras zonas, pero las medidas de bioseguridad que se toman en las explotaciones ganaderas deben ir acompañadas de una actuación eficiente de la administración con la fauna salvaje, ya que estaba cantado que la zona de Collserola, con la evidente sobrepoblación de jabalíes, y el trayecto de la autopista A-7, que soporta el mayor volumen de un transporte que en muchos casos cruza posteriormente las comarcas de Lleida a través de la A-2, eran dos de los mayores riesgos que se debían afrontar antes de que se declarara la crisis.
Investigaciones modélicas
El pasado mes de mayo un vecino de El Soleràs murió supuestamente arrollado por un coche que huyó. En enero de 2024 un payés de Vilanova de la Barca fue asesinado en el campo. En enero de 2022 un vecino de Oliana murió tiroteado en La Baronia. Tres brillantes investigaciones de los Mossos han resuelto policialmente los tres casos. Felicidades.