Una buena medida para los pueblos
Muchas casas vacías pero casi ninguna en venta o alquiler. Esta es la realidad que impera en la mayoría de pequeños municipios de Lleida. Las viviendas desocupadas durante la mayor parte del año son sobre todo segundas residencias, algunas de las cuales se usan solo unos días. Y entre las que están en venta abundan las que se encuentran en mal estado, por lo que sus dueños optan por quitárselas de encima antes que efectuar una elevada inversión para adecuarlas, aunque es habitual que el precio que piden no tenga en cuenta este aspecto. Así que en las localidades afectadas por la despoblación apenas hay casas disponibles para los que quieren irse a vivir en ellas, como reflejó un informe presentado en marzo por la Cátedra de Estudios Socioeconómicos y Despoblación del Territorio Rural de la UdL. Por este motivo, la iniciativa de la Generalitat de simplificar los trámites urbanísticos en municipios de menos de 2.000 habitantes es una buena noticia. Permitirá reconvertir en viviendas —siempre que sean primera residencia— antiguas granjas o almacenes ubicados en suelo no urbanizable, lo que ahora resulta imposible. Para ello, cada ayuntamiento deberá elaborar y aprobar primero un catálogo de estas construcciones, y después podrán llevarse a cabo estas operaciones solo con la licencia municipal, sin tener que recibir el visto bueno de Urbanismo. El decreto al que dio luz verde el martes el Consell Executiu también simplifica el planeamiento urbanístico en estas poblaciones, que ahora debía seguir exactamente los mismos trámites que los de una gran ciudad. Es un paso adelante para dar más oportunidades a que personas de fuera que están interesadas en instalarse en un pueblo puedan hacerlo y deja el grueso de las gestiones en manos de los ayuntamientos, que son los que conocen de primera mano el territorio. Ahora hay que seguir abordando otros asuntos esenciales para luchar contra la despoblación rural, como por ejemplo la dotación de servicios que faciliten la vida de sus vecinos.
Miedo versus solidaridad
La OMS pidió la noche del martes a España que el crucero afectado por un brote de hantavirus que ha provocado la muerte de 3 personas pudiera hacer escala en Canarias para prestar una adecuada atención sanitaria a los pasajeros. El Gobierno central aceptó, lo que provocó una airada reacción en contra del autonómico. La OMS y científicos dicen que el riesgo de transmisión de la enfermedad es bajo si se adoptan las pertinentes medidas de seguridad, y resulta ocioso decir que la sanidad española es mucho mejor que la de Cabo Verde, donde estaba atracado hasta ayer. ¿Qué debe primar, el miedo o la solidaridad?