Así debe ser el nuevo Papa según los cardenales reunidos en Roma: "constructor de puentes" y "maestro de humanidad"
Los 173 purpurados reunidos en la última congregación previa al Cónclave destacan que el próximo Pontífice debe ser "maestro de humanidad" ante un mundo polarizado

Un cardenal llega a una reunión previa al Cónclave.
Los 173 cardenales que han participado este martes en la duodécima y última congregación general preparatoria del Cónclave han continuado perfilando las características que debería tener el próximo Papa. Entre las cualidades más destacadas, los purpurados —de los cuales 130 tienen derecho a voto— han señalado la necesidad de un Pontífice que sea "constructor de puentes, maestro de humanidad", así como "un Papa de misericordia y esperanza" que pueda responder al actual contexto global marcado por la violencia y la polarización.
Según ha informado Matteo Bruni, director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, durante la reunión de este martes intervinieron 26 cardenales que abordaron diversos temas de relevancia para el futuro de la Iglesia. Entre los asuntos tratados destacan las reformas impulsadas por el Papa Francisco, la legislación sobre abusos, cuestiones económicas, la sinodalidad, la paz y el cuidado del medio ambiente. En este último punto, los cardenales hicieron referencia explícita a dos importantes encíclicas: 'Laudato Si'' y 'Fratelli Tutti', documentos que han marcado el pontificado actual en materia social y ecológica.
El perfil del próximo Sumo Pontífice
Durante las deliberaciones, los cardenales profundizaron en las características que consideran fundamentales para quien asuma el liderazgo de la Iglesia Católica. Han propuesto "un Papa constructor de puentes, pastor, maestro de humanidad, rostro de una Iglesia samaritana", señalando la importancia de que el futuro Pontífice sea capaz de tender puentes en un mundo dividido. Además, han subrayado la necesidad de "un Papa de misericordia, sinodalidad y esperanza" que pueda ofrecer orientación espiritual y moral en estos tiempos complejos caracterizados por "polarización y violencia".
Este énfasis en la capacidad de construir puentes no es casual, ya que refleja una preocupación por el creciente distanciamiento entre diferentes sectores sociales, políticos y religiosos a nivel mundial. La misericordia, como valor central del cristianismo, y la sinodalidad, como método de gobierno eclesial que implica mayor participación, también figuran como elementos prioritarios para el próximo pontificado.
Otros temas abordados en la congregación final
Además de delinear el perfil del próximo Papa, los cardenales trataron otros asuntos relevantes para la vida de la Iglesia. Entre ellos, discutieron sobre la necesidad de celebrar reuniones del colegio cardenalicio durante los consistorios de creación de nuevos cardenales, lo que podría interpretarse como un deseo de mayor colegialidad en el gobierno de la Iglesia.
También abordaron temas doctrinales y pastorales como el bautismo, los límites a la libertad religiosa, el histórico Concilio de Nicea —fundamental en la definición de la doctrina cristiana— y la importancia del diálogo ecuménico en un mundo donde las relaciones interreligiosas son cada vez más significativas.
El proceso de elección del nuevo Papa
Tras esta última congregación preparatoria, el proceso de elección del nuevo Pontífice entra en su fase decisiva. Este miércoles 31 de julio, a las 10:00 horas, tendrá lugar la misa pro eligendo Romano Pontífice (por la elección del Romano Pontífice) en la Basílica de San Pedro, una celebración solemne que marca el inicio formal del Cónclave.
Por la tarde, los cardenales, ya instalados en la Casa Santa Marta —su residencia durante todo el proceso—, se dirigirán a la Capilla Sixtina para realizar el juramento de secreto y la primera votación de sondeo, que tradicionalmente sirve para tener una primera impresión sobre las preferencias del colegio cardenalicio.
A partir del jueves 1 de agosto, el ritmo de votaciones se intensificará con dos escrutinios por la mañana y dos por la tarde. Según el calendario previsto, la fumata blanca —señal de que se ha elegido un nuevo Papa— podría producirse en torno a las 10:30 horas o las 12:00 horas, en las sesiones matutinas, o sobre las 17:30 horas o las 19:00 horas, en las sesiones vespertinas.
¿Qué es un Cónclave papal?
El Cónclave es la asamblea de cardenales electores que se reúne para elegir a un nuevo Papa tras el fallecimiento o renuncia del anterior. La palabra "cónclave" proviene del latín "cum clave" (con llave), haciendo referencia a que los cardenales quedan encerrados bajo llave hasta que toman una decisión.
Este sistema de elección papal se estableció en el siglo XIII para evitar injerencias externas y garantizar una elección libre. En la actualidad, solo participan como electores los cardenales menores de 80 años, que en este caso son 130. Para que un candidato sea elegido Papa, necesita obtener una mayoría cualificada de dos tercios de los votos.
La importancia de las encíclicas citadas en la congregación
Durante la reunión, los cardenales hicieron referencia específica a dos importantes encíclicas del Papa Francisco: 'Laudato Si'' y 'Fratelli Tutti'. La primera, publicada en 2015, aborda la crisis ecológica global y propone una "ecología integral" que conecta el cuidado del medio ambiente con la justicia social. La segunda, de 2020, se centra en la fraternidad y la amistad social como bases para construir un mundo más justo y pacífico.
La mención de estos documentos sugiere que los cardenales consideran importante dar continuidad a estas líneas de pensamiento en el próximo pontificado, especialmente en un contexto mundial marcado por la crisis climática y los conflictos sociales.
¿Cuánto puede durar un Cónclave?
Históricamente, los cónclaves han tenido duraciones muy variables. En la era moderna, tienden a ser relativamente breves, durando entre dos y cinco días. Sin embargo, en el pasado algunos se prolongaron durante meses. El Cónclave más largo de la historia duró casi tres años (1268-1271), mientras que uno de los más recientes, el que eligió al Papa Francisco en 2013, duró apenas dos días.
Los expertos vaticanistas señalan que la duración de este Cónclave dependerá de si existe o no un candidato de consenso entre los diferentes grupos de cardenales. La diversidad del colegio cardenalicio, con representantes de todos los continentes y diferentes sensibilidades teológicas y pastorales, podría influir en el tiempo necesario para alcanzar el acuerdo requerido.