Polémica en redes sociales al intentar prohibir un ayuntamiento una tradición ancestral propia del verano
Alerta sobre la prohibición de esta costumbre en algunos municipios, generando un debate sobre convivencia y normas en espacios públicos

Vecinas sentadas tomando el fresco.
Algunos hábitos cotidianos van más allá de una simple rutina; llegan a definir la identidad cultural de muchas comunidades. Tradiciones que se transmiten de padres a hijos a lo largo de los años podrían estar en peligro este verano, pues una de ellas está generando controversia pública.
El origen del debate ha surgido tras el anuncio de la Policía Local de Santa Fe, un municipio de Granada, que a través de sus redes sociales informó que esta costumbre no siempre está permitida legalmente.
Sabemos que sacar sillas o mesas a la puerta es tradición en muchos pueblos, pero la vía pública está regulada. Si la Policía pide retirarlas, hazlo por respeto y convivencia. Con civismo y sentido común no hay molestias. ¡Gracias por colaborar! pic.twitter.com/Qvr6CftpZS
— Policia Local (@PoliciaLocalSF) May 27, 2025
En muchas localidades donde el calor aprieta durante el verano, es habitual ver a vecinos sentados en sus sillas frente a las casas, disfrutando del fresco al caer la tarde. Esta escena se repite a diario, y para muchos, es un momento de encuentro y charla que forma parte del ritmo de vida local.
Esta tradición, que ha pasado de generación en generación, ahora se enfrenta a la posibilidad de ser prohibida.
La Policía, desde su cuenta oficial en la plataforma X, ha recordado que la vía pública es un espacio común sujeto a regulación y que, aunque comprenden que muchos vecinos llevan años tomando el fresco, es necesario respetar las normas para mantener la convivencia y seguridad.
Por ello, han pedido colaboración: “Si en alguna ocasión te solicitamos que retires sillas o mesas, hazlo con comprensión”, han comunicado.
Esta noticia ha generado polémica en redes sociales, donde muchos usuarios defienden que se trata de una costumbre social positiva que fomenta la interacción vecinal. Sin embargo, la realidad es que esta práctica está prohibida en algunas comunidades autónomas, según las ordenanzas locales. Un claro ejemplo es Cataluña, donde sentarse en la vía pública de esta manera está regulado y no permitido.