ANIVERSARIO
El largo 20-N de hace 50 años
Franco falleció tras semanas de agonía y el régimen tenía planificados los pasos a seguir desde hacía un mes. La hora real de la muerte, anterior a la oficial

Carmen Polo y su hija en la misa ‘corpore insepulto’ por Francisco Franco en el Palacio de El Pardo. - EFE
Dos coches recorrían las calles de Madrid en las primeras horas de la madrugada de aquel jueves 20 de noviembre de 1975. Cuatro forenses viajaban en ellos camino del Hospital de La Paz. Aunque en el acta oficial de defunción figura las 5.25 como hora de la muerte, la noticia saltó a la prensa antes de las cinco, y hay testimonios médicos que la sitúan poco después de las tres y media.
Que la noticia era esperada lo demuestra que la Operación Lucero, el plan de los servicios secretos para las primeras horas y días sin Franco, se había activado ya el 25 de octubre, fecha en la que recibió la extremaunción. Desde la tercera operación, el 14 de noviembre, la muerte de Franco parecía inminente. Pasadas las ocho de la tarde del 19 de noviembre llegaron a La Paz Carmen Polo, su hija Carmen y su hermana Isabel. A las diez menos veinte llegan los príncipes; poco más tarde, el presidente del Gobierno, Carlos Arias Navarro, y el presidente de las Cortes, Alejandro Rodríguez Valcárcel. Son las últimas visitas que recibe un Franco sedado, frío y lleno de tubos.
Cristóbal Martínez-Bordiú, marqués de Villaverde y “yernísimo” de Franco, como se le conocía, sale del hospital sobre las cuatro de la mañana. A partir de ese momento, el cronograma de la Operación Lucero empieza a cumplirse a rajatabla. Lo primero, el parte médico que informaba de la muerte del jefe del Estado a las 5.25, por parada cardíaca, como episodio final de un shock tóxico por peritonitis. Después, el ministro de Justicia, José María Sánchez-Ventura, notario mayor del Reino, levanta acta del fallecimiento. A las 6.05 horas, el ministro de Información y Turismo, León Herrera, lee una nota en RNE: “Se comunica a los españoles que a las cinco y veinticinco minutos de esta madrugada ha fallecido en Madrid el generalísimo Franco, jefe del Estado, después de una larga y penosa enfermedad”. A las 10.00 le tocaba el turno a Arias Navarro, que pronunció el “españoles, Franco ha muerto”, antes de leer lo que se conoce como el testamento político del caudillo. A continuación, Arias preside un Consejo de Ministros que empieza a poner en marcha las previsiones de la ley de sucesión y decreta luto oficial durante un mes. El día 21 se abre la capilla ardiente en el Palacio de Oriente y el 23, a las 14.11 horas, en la Basílica del Valle de los Caídos se escuchó el sonido de la losa al encajarse en el sepulcro. España acababa de poner la primera piedra de la democracia.