Lleida rozó la tragedia
Un incendio en el Bahía Cinema durante la proyección provocó el pánico entre los espectadores. Contusionados e intoxicados por el humo fueron trasladados a los centros hospitalarios de Lleida

Espectadores evacuados y curiosos se agolpan frente al Bahía Cinema en Ramón y Cajal. - FONS GÓMEZ VIDAL / ARXIU IEI
S erían aproximadamente las doce menos cuarto de la noche del 10 de junio de 1979 cuando el Bahía Cinema de Lleida, ubicado en la calle Ramón y Cajal y ahora ya desaparecido, comenzó a arder. Lo sabemos con exactitud porque el que suscribe estas líneas estaba sentado en el patio de butacas, fila octava, junto al pasillo, junto a mi entonces novia Marisa. Primero fue un ruido, que parecía un defecto de proyección, luego un estruendo, segundos después un humo negro y espeso invadiendo la sala y a renglón seguido gritos de “fuego, fuego”. Con todo a oscuras, los acomodadores del local, con sus linternas, señalaban la salida y aconsejaban calma. Nadie hizo caso. Fue un sálvese quien pueda. Recuerdo como una señora, detrás de mí, me daba golpes en la espalda para que me diese prisa. Salimos todos con normalidad, pero el pánico hizo de las suyas. El incendio se produjo en el descansillo entre la planta baja y el primer piso del cine recién renovado. Se habló de una colilla pero fue un cortocircuito que prendió en la moqueta. Llamas pocas, humo mucho. Al final todo quedó en un susto. Contusionados, diversas fracturas (hubo quién se arrojó del piso alto a la platea) y unos cuarenta intoxicados por humo que fueron trasladados a los centros asistenciales de Lleida. Los bomberos tuvieron que rescatar a los que se refugiaron en la terraza del local. El alcalde Antoni Siurana, el concejal José Luis González y el diputado Manuel de Sarraga, fueron de los primeros en llegar para controlar la situación. De la posible tragedia se pasó al susto.
La dirección de la sala invitó a los damnificados
El incendio se produjo durante la proyección, en la sesión de noche, de El regreso (Hal Asbhby, 1978), protagonizada por Jon Voight, Jane Fonda y Bruce Dern. Dado que no pudo verse el final, la dirección del cine invitó, a través de su responsable Jesús Carrillo, una vez terminadas las reparaciones, a los espectadores presentes.