Sindicalismo con voz de mujer: las dirigentes ganan peso y asumen responsabilidades de gestión, coordinación y representación
En las estructuras de las principales organizaciones laborales de Lleida. La presencia femenina se va consolidando años después de referentes históricos como Dolors Piera y Hortènsia Alonso

Cristina Pena, secretaria de organización de CCOO. - UGT
En las sedes de UGT Terres de Lleida y CCOO Terres de Lleida, buena parte de las responsabilidades de organización, coordinación y gestión sindical recaen hoy en mujeres. Desde las secretarías territoriales hasta las áreas sectoriales, la presencia femenina se ha consolidado como una realidad dentro de las estructuras de ambos sindicatos en la provincia.

Joana Mor, secretària general d’UGT-Terres de Lleida
En UGT Terres de Lleida, la organización está encabezada por Joana Mor, secretaria general del sindicato en el territorio. A su lado, Sònia Latorre asume la Secretaría de Mujer y Políticas de Igualdad, un área centrada en impulsar medidas contra la brecha salarial, promover la igualdad laboral y reforzar las políticas de conciliación. Las federaciones sectoriales también cuentan con liderazgo femenino. Bea Bonilla es la secretaria general de UGT Serveis Públics de les Terres de Lleida, federación que agrupa a trabajadores de la administración pública, sanidad y educación. Por su parte, Carme Valls dirige UGT FeSMC de les Terres de Lleida, que representa a trabajadores de sectores como el comercio, la hostelería, los seguros y las oficinas.
Una situación similar se observa en CCOO Terres de Lleida, donde varias mujeres ocupan responsabilidades destacadas dentro de la estructura territorial del sindicato. Cristina Pena ejerce como secretaria de Organización, Comunicación, Políticas Sociales y Salud Laboral, un área clave para la coordinación interna del sindicato y la gestión de su actividad en el territorio. En el ámbito de las políticas de igualdad y la relación con la sociedad civil, Imma Romeo es la secretaria de Mujeres, Movimientos Sociales, Cooperación y Diversidad, encargada de impulsar iniciativas vinculadas a la igualdad y a la participación sindical en los movimientos sociales. Las áreas sectoriales del sindicato también están coordinadas por mujeres. Raquel Collado es la coordinadora del área de Servicios, mientras que Rosa Montané coordina el área de Servicios Públicos. En el ámbito industrial, Elisabet Pérez ocupa la coordinación del área. El área de Pensionistas está dirigida por Carme Besora, quien también asume la responsabilidad transversal de la formación sindical, adscrita a la Secretaría General.
Recorrido histórico
La participación de las mujeres en el sindicalismo leridano tiene antecedentes que se remontan a principios del siglo XX. Uno de los nombres más destacados es el de Dolors Piera, nacida en Puigverd d’Agramunt en 1910, maestra y sindicalista vinculada a la enseñanza. Durante la Segunda República fue una de las impulsoras de la Federación de Enseñanza de UGT y defendió la coeducación y la igualdad educativa. Durante la Guerra Civil llegó a ser secretaria general de la Unió de Dones de Catalunya y, tras la derrota republicana, se exilió continuando su actividad política y pedagógica en el extranjero. Da nombre al centro de igualdad de oportunidades y promoción de las mujeres de la UdL.
Ya en el periodo democrático, otra figura vinculada al sindicalismo y al feminismo en la ciudad fue Hortènsia Alonso, trabajadora social y activista nacida en Lleida en 1953. Militante de UGT, destacó por su trabajo en políticas sociales y por su implicación en el movimiento feminista local a través del Grup de Dones de Lleida. Además, también fue concejala del ayuntamiento de Lleida. Precisamente, Paeria, Creu Roja y UdL organizan cada año un memorial que lleva su nombre en el marco del 25-N.
Con la legalización de los sindicatos en 1977, la afiliación femenina comenzó a crecer de forma significativa en sectores con fuerte presencia, como la educación, la sanidad, la administración pública y el comercio. De esta manera, el aumento de trabajadoras se trasladó a las estructuras sindicales, que ahora cuentan con más presencia femenina que nunca en sus órganos directivos.