RELIGIÓN
El Vaticano encubrió los abusos
Una investigación internacional revela cómo la Santa Sede ocultó durante décadas miles de casos de pederastia. León XIV lo sabía ya desde agosto

Firma Iglesia-Gobierno en enero para reparar a las víctimas. - EFE
El Vaticano ocultó, durante décadas, miles de casos de pederastia clerical en los cinco continentes. Una dinámica que se mantuvo y que, pese a los cambios implementados por Benedicto XVI (cuya implicación en la ocultación, e incluso su protagonismo en algún caso, parece clara) y por Francisco, permanece en la actualidad en todo el mundo. En algunas ocasiones, como durante la Alemania de los años 30, instó a destruir toda la documentación para evitar que cayera en manos de los nazis y se utilizara para atacar a la Iglesia. Esta es una de las principales revelaciones de una investigación internacional de cinco medios de comunicación, entre ellos El País, además del Boston Globe (EEUU), Correctiv (Alemania), Observador (Portugal) y Casa Macondo (Colombia), que lograron bucear en algunos de los archivos del dicasterio de Doctrina de la Fe. De hecho, tal y como relató El País, algunas fuentes señalan que existe un archivo aún más secreto que custodia los casos más graves y delicados.
Un problema del que, según la investigación, León XIV tuvo conocimiento en agosto de 2025, cuando Correctiv envió al papa una serie de preguntas, junto a los documentos hallados. Según el relato, el pontífice las remitió a la Comisión Pontificia de Protección de Menores, quien las envió a su vez al Dicasterio de Comunicación, que no contestó. El pasado 27 de enero, las preguntas le fueron entregadas de nuevo al papa, esta vez en persona, y aún no hay respuesta.
Iglesia y Gobierno siguen sin cerrar la indemnización a las víctimas
■ El gobierno español y la Conferencia Episcopal siguen negociando los “flecos” del mecanismo para indemnizar a las víctimas de abusos sexuales que ya hayan prescrito. Unos y otros indicaron ayer que no hay aún fecha para la firma de este protocolo, pero que se está “ultimando”. Se daba por hecho de que el acuerdo tenía que ser inminente ante el acercamiento escenificado entre Iglesia y Estado en un momento marcado por la firma de un acuerdo en enero por el ministro Félix Bolaños y el obispo Luis Argüello y los preparativos de la visita del papa a España.