Descubren un subtipo de cáncer de la sangre que es “significativamente” más letal en mujeres que en hombres
La alteración de los genes SPEN y NOTCH2 multiplica por cuatro el riesgo de mortalidad femenino con respecto al masculino en este tipo de tumor

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El linfoma B difuso de células grandes (LBDCG), el tipo de cáncer de sangre más habitual entre la población adulta, presenta un subtipo que resulta "significativamente" más mortal en mujeres que en hombres. Este hallazgo, fruto de una investigación liderada por Ari Melnick, director del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, abre la puerta a la aplicación de terapias de precisión específicas para pacientes femeninas con esta patología hematológica.
El estudio, desarrollado conjuntamente con los laboratorios de Wendy Béguelin (Nova York University Grossman School of Medicine) y Leandro Venturutti (University of British Columbia), ha analizado información clínica de 5.000 pacientes recogida en 14 investigaciones independientes. Los resultados demuestran que las mujeres con alteraciones simultáneas en los genes SPEN y NOTCH2 presentan un riesgo de mortalidad superior a cuatro veces al de los hombres con idénticas mutaciones genéticas.
La clave de esta diferencia radica en la biología cromosómica sexual. Las mujeres poseen dos copias del cromosoma X, una de las cuales permanece inactiva en condiciones normales. No obstante, cuando se altera la copia activa, se activa el gen TLR7 que favorece la supervivencia de las células cancerígenas. Los hombres, que sólo disponen de un cromosoma X, no experimentan este mecanismo molecular perjudicial.
Inhibidores de IRAK como tratamiento específico
El crecimiento del gen TLR7 puede frenarse mediante inhibidores de IRAK, una clase de fármacos que actualmente se encuentran en fase de desarrollo clínico para combatir otras enfermedades. Estos medicamentos se han mostrado "eficaces" en la eliminación de células tumorales femeninas en mayor proporción que las masculinas. Además, los investigadores han observado que la "combinación" de estos inhibidores con quimioterapia convencional "potencia todavía más el efecto" terapéutico, cosa que podría permitir reducir las dosis de tratamiento citotóxico administrado.
Diferencias moleculares entre sexos desapercibidas
Los responsables de la investigación han subrayado que el análisis efectuado "demuestra que la biología puede ser fundamentalmente diferente entre hombres y mujeres a nivel molecular". Estas diferencias, han advertido, "pueden pasar desapercibidas si no se buscan de manera específica" en los estudios oncológicos. La investigación refuerza la necesidad de incorporar la perspectiva de género en el análisis de patologías cancerígenas para identificar subtipo con comportamientos clínicos diferenciados.
Posible origen relacionado con el envejecimiento
"Los nuevos datos" apuntan que este subtipo de linfoma podría originarse a partir de un tipo celular que se acumula con la edad y la exposición a procesos infecciosos. Este tipo celular estaría estrechamente vinculado a enfermedades autoinmunes, cosa que explicaría la mayor frecuencia del cáncer en pacientes de edad avanzada. Muchos de estos pacientes podrían haber tenido una condición precursora no diagnosticada durante años antes de desarrollar el linfoma.