CRISIS
El sector porcino en jaque al aparecer dos jabalíes con peste en Barcelona
Una enfermedad que no afecta a las personas pero devastadora para la economía

No hay ningún animal de granja infectado y el consumo de la carne y los derivados es simpre seguro. - ACN
Dos jabalís muertos en Cerdanyola del Vallès han puesto en jaque al sector porcino de todo el Estado tras confirmarse que estaban infectados de peste porcina africana. De momento, quedan en entredicho las exportaciones. A la UE se puede vender, salvo de la zona afectada, mientras que a terceros países dependerá si aceptan o no la regionalización.
El sector porcino llevaba años preparado ante la posibilidad de que la peste porcina africana pudiera llegar a Catalunya o a cualquier punto de España a tenor de la expansión de la enfermedad por Europa, con problemas especialmente graves en países del Este. Precisamente, el jueves, en el marco de los congresos en Lleida de las asociaciones de transportistas de animales ANTA y de comerciantes de porcino Ancoporc se puso de manifiesto que los focos existentes en el sur de Alemania junto a frontera gala y el norte de Italia preocupaban especialmente. Finalmente ha llegado de la mano de dos jabalís y se especula con la teoría del sandwich, que haya llegado de la mano de algún resto cárnico procedente de algún país con casos de PPA tirado a la basura y consumido por los animales infectados, según las hipótesis con las que trabaja el ministerio de Agricultura. Habría podido llegar por un transportista o por algún estudiante de la Univertsitat Autònoma, cercana al lugar y que reúne a alumnos de diversos orígenes, porque lo cierto es que la vecina Francia no ha declarado ningún foco.
En el radio de veinte kilómetros hay un total de 39 explotaciones, donde no hay ni un caso sospechoso de la enfermedad. Ordeig ha enviado una nota al conjunto de las granjas y del sector del porcino para “extremar” las medidas de bioseguridad e implementar medidas extras de control. Admite que las medidas tendrán un impacto “grande” desde un punto económico si se cierran las exportaciones extracomunitarias de todo el Estado. Los controles sobre las explotaciones de la zona serán estrictas durante doce meses, apunta el ministerio.
Las ventas al resto de países de la Unión Europea se mantienen sin restricciones salvo el radio de 20 kilómetros. En cuanto al resto de países, de momento se encuentran congeladas a la espera de la puesta en marcha de los diferentes acuerdos. Por ejemplo, Japón no acepta producto de Estados con casos de PPA, pero otros como el Reino Unido o Corea, asumen la llamada regionalización, restringuiendo el veto a zonas concretas que dependen de cada reglamento. Con China, la regionalización se hace por provincias, es decir, queda vetada la producción porcina y de derivados de la provincia, mientras que las otras grandes potencias porcinas catalanas como son Lleida y Girona no tendrán restricciones. China prohibirá previsiblemente la entrada de carne y productos cárnicos, proteína hidrolizada y petfood de origen porcino procedentes de la provincia de Barcelona, aunque sí vetará la entrada de tripas de porcino desde toda España. El ministerio estima que unas 14 industrias cárnicas de la provincia de Barcelona pueden verse afectadas por el bloqueo chino. En cuanto a los contenedores que pueden estar en tránsito a diferentes países, en principio no deberían tener problemas de recepción al haber sido autorizados antes de la detección de la PPA.
Las exportaciones son claves en el porcino porque la producción supera de largo el consumo interior. Un freno en las ventas hace temer la repercusión en los precios en un mercado que ya estaba presionando los resultados de las granjas.
Medidas estrictas y rápidas para evitar la propagación de la temida PPA
El de Barcelona es el primero caso de PPA detectado en España desde 1994 que tan malos recuerdos tiene para Lleida, con miles y miles de cerdos sacrificados y muchas granjas puestas contra las cuerdas por la crisis sanitaria. Hoy la situación es muy diferente. En materia económica, la producción es mucho mayor y la dependencia de la exportación es clara. En infraestructuras, el sector ha hecho los deberes y las granjas están todas valladas y con las medidas de bioseguridad cumplidas al extremo. El conseller de Agricultura, Òscar Ordeig, destaca que las explotaciones catalanas son “de las más seguras y modernas”. Los dos animales salvajes aparecieron muertos el día 25 a apenas un kilómetro el uno del otro y habían fallecido de forma reciente. Las Administraciones actuaron rápido, con una primera confirmación por parte del laboratorio de referencia catalán y el jueves a las 22 horas se contaba con la ratificación por el de Algete, de referencia en el Estado. La zona afectada se encuentra cercada en buena medida por infraestructuras como la AP7 y otras carreteras, lo que hace confiar a los expertos en que los jabalíes que moran la zona se mantengan allí y evitar que se pudiera expandir el virus. Habrá vigilancia las 24 horas del día para intentar la contención y la captura con jaulas en caso de que intentaran salir. De momento, se ha implantado, como marca la normativa, un anillo de 20 kilómetros a la redonda donde se aplican estrictas medidas a las 39 granjas de porcino de esos municipios y no podrán sacar animales para cebo o reproducción y las medidas se pueden mantener doce meses.