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CONSUMO

Las familias compran la carne de cerdo más cara que antes del brote de peste africana

Los precios de venta al consumidor siguen creciendo mientras las cotizaciones han bajado para los granjeros. El kilo de lomo fileteado supera los 6 €, la chuleta los ronda y el animal vivo sale a 1 €/kg

Les famílies compren la carn de porc més cara que abans del brot de pesta africana

Les famílies compren la carn de porc més cara que abans del brot de pesta africana

Lleida

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Las familias están comprando la carne de cerdo más cara que antes de que, en noviembre, se declarara en Barcelona el brote de PPA (Peste Porcina Africana) que ha desplomado las cotizaciones del porcino vivo y los ingresos de los productores autónomos y las integradoras de ganado.

El precio de la carne de cerdo en las granjas, antes de que los animales vayan al matadero, ha caído de 1,50 €/kg en octubre y 1,39 €/kg en noviembre a 1,01 €/kg en enero, lo que supone sendos descensos del 32,7% y el 27,3% en función del mes que se tome como referencia, según reseña el IPOD, el Índice de Precios Origen-Destino que elabora la organización agraria COAG.

En ese periodo, el precio medio en las tiendas ha subido de 6,52 €/kg en octubre y 6,67 €/kg en noviembre a 6,75 €/kg en enero. Esos aumentos, del 3,5% y el 1,2%, reflejan la evolución divergente de los precios de venta al público y de la materia prima.

Los precios de las principales cadenas de alimentación de Lleida apuntan en la misma dirección que el IPOD: el lomo fileteado sale a una media de 7,27 €/kg con una horquilla de 6,55 a 7,90, la chuleta está a 5,62 €/kg, con un abanico de 3,69 a 6,45, y la pieza de lomo sin trabajar cotiza a 4,87 €/kg, con los extremos en 4,25 y 5,72.

Si el precio de la materia prima baja y el de producto final sube, resulta obvio que algún escalón de la cadena alimentaria del cerdo está mejorando los márgenes, es decir, que alguien está obteniendo mayores ingresos que antes de la peste por su intervención en la misma etapa del proceso.

Fuentes de Mercolleida sitúan esa mejora de márgenes en los mataderos (la industria) y el comercio (la distribución). “El matadero compra más barato y vende a precios similares a los de antes, o algo inferiores en algún caso, y la distribución está aguantando el margen en toda Europa. No hay ofertas para el consumidor”.

Los productores coinciden. “Lo que está claro es que el granjero con ganado propio no está ganando”, explica Rossend Saltiveri, responsable de porcino de Unió de Pagesos, que sitúa la absorción de los márgenes en los mataderos y las tiendas.”Lo lógico sería que bajara para el consumidor, pero si pasa eso va a ser difícil que luego, si se ajusta la oferta y falta género, podamos recuperarnos”, anota.

La posición de la distribución tiene dos causas: hay más género disponible por el gripado de las exportaciones por la PPA y la demanda de carne de cerdo se mantiene, con el kilo de ternera y de cordero por encima de 22 euros, el conejo a más de 8 y el pollo (3,50) como único competidor del tocino.

Desde Asedas, la patronal de los supermercados, e Interporc, la organización interprofesional del porcino de capa blanca, declinaron ofrecer su análisis.

Otra cosa es que en este escenario la industria gane dinero. “Estamos alquilando frío. Las empresas estocan género porque les devuelven contenedores” de países como México, Japón y Filipinas, que sumaban un 30% de las exportaciones, señala Ignasi Pons, secretario general de la Federación Empresarial de Carnes e Industrias Cárnicas. México y Ucrania han dejado de comprar embutido español. “No se absorbe la producción, y la situación nos afecta a todos. Nadie sale indemne. La PPA es un problema de toda la cadena”, añade.

Nuevos equipos para reforzar la vigilancia del jabalí

El Consell Executiu de la Generalitat ha autorizado la compra de nuevos equipos para reforzar el dispositivo de contención del brote de PPA (Peste Porcina Africana) detectado en jabalíes en Cerdanyola del Vallès a finales de noviembre. El objetivo de la medida es que el dispositivo existente se adapte a los requisitos de eficacia de la emergencia sanitaria. 

En concreto, se incorporarán al despliegue de contención dos equipos móviles de descontaminación que permitan asegurar la desinfección permanente de vehículos, personas, perros y equipamientos. También se sumarán al dispositivo dos remolques de carga con rampa y con cabestrante eléctrico para recoger a los animales, así como material de captura como trampas y anestésicos cuya finalidad consiste en reducir los daños y evitar la dispersión de los jabalíes hacia zonas en las que no ha habido positivos. 

La operativa desplegada hasta ahora incluye tareas de señalización y control de accesos de forma continuada, la retirada de los animales muertos y el seguimiento de los sintomáticos, la recogida y el tratamiento de restos biológicos , el cierre de pasos de fauna y la creación de una franja perimetral para impedir el avance del virus.

¿Por qué se quintuplica el precio de la naranja en la época de cosecha?

Los precios de los cítricos están cerca de sextuplicarse entre los campos del litortal mediterráneo y los lineales de los supermercados. Eso ocurre también en Lleida, donde ayer, en plena cosecha, los precios fluctuaban en una horquilla de uno a dos euros por kilo en el caso de la naranja, aunque con mayor frecuencia por encima de 1,40 €/kg, en un abanico de 1,95 €/kg a 2,50 €/kg en la mandarina y por encima de los dos euros, de 2,20 €/kg a 2,50 €/kg en el limón. 

La cotización de la naranja no supera en origen los 40 céntimos por kilo y lo habitual es que no pase de los 30 en las variedades en las que quedan existencias, un nivel similar al de la mandarina. El motivo fundamental de la carestía, con precios que se multiplican por cinco entre el campo y los lineales para la naranja y por seis y más para la mandarina, tiene que ver con la falta de existencias. La fruta cuajó mal en primavera y la lluvia la ha rematado.

El kilo de patatas vuelve a rondar los dos euros en los comercios

El precio de venta de la patata, un componente básico de la dieta por su aportación de hidratos de carbono, se ha disparado hasta los dos euros por kilo con el arranque del año. La carestía no se debe en este caso a maniobras comerciales ni a la evolución local de la producción: la meteorología ha tenido efectos adversos para su cultivo en algunas de las principales zonas de producción del planeta, en un cuadro al que en países como Ucrania se le suman otros factores obvios como las distorsiones que genera un escenario de guerra. 

Los agricultores del Estado español están cobrando la patata a una media de 0,35 €/kg, mientras que el Índice de Precios Origen Destino de la organización agraria COAG sitúa la tasación en los supermercados en 1,91 €/kg, es decir, casi cinco veces y media más. Los precios de las principales cadenas de alimentación iban en Lleida de 1,20 €/kg a 1,95 €/kg, con la patata roja a 2,18 €/kg en algún caso.

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