SEGRE

Cierran las compuertas principales del Canal d'Urgell

Decisión inédita por la sequía que afecta a 50.000 hectáreas de cultivos || Agricultores afirman que si no llueve durante la primero quincena de mayo perderán hasta el 80% de la cosecha

Una finca de frutales haciendo el último riego de la campaña en el canal d'Urgell en Golmés.

Una finca de frutales haciendo el último riego de la campaña en el canal d'Urgell en Golmés.Oriol Bosch / ACN

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Las compuertas del canal principal del Canal d'Urgell se cierran este martes al mediodía, si bien el agua dejará de circular de forma progresiva durante toda la jornada y también el miércoles. De hecho, el canal no quedará seco. Siempre circulará una lámina de agua que sirve para garantizar los abastecimientos de los municipios. Y es que el canal lleva el agua de boca para una población de unos 77.000 habitantes de 5 comarcas del llano de Lleida. La comunidad de regantes pasa a partir de este martes a aplicar el sistema de gestión del invierno, que consiste en abrir el canal una semana de cada tres. Lo hará pero duplicando la reserva de agua para abastecer a los municipios, ya que en verano el consumo de agua se duplica y por eso fijará un sistema de vallas en el canal para almacenar el agua y darla en función de la demanda.

El cierre del canal principal afecta a unas 50.000 hectáreas de cultivos de las 70.000 que riega el conjunto de la infraestructura. Hay pues unas 20.000 hectáreas que no se ven afectadas por el cierre ya que el canal auxiliar, que lleva agua del Noguera Pallaresa, no se encuentra en una situación tan crítica de reservas y en principio tiene la campaña asegurada hasta septiembre. El director general del Canal d'Urgell, Xavier Díaz, admite que aunque llueva las próximas semanas es complicado asegurar que se pueda reanudar la campaña de riego ya que lo tendría que hacer con mucha abundancia en las cabeceras para poder recuperar las reservas en los embalses y también ganar volumen de agua por la campaña de riego del año que viene.

La situación es complicada para el sector agrícola que ve como a duras penas podrá salvar la cosecha del cereal de invierno. Ya hace semanas que desde la comunidad de regantes se pidió evitar la plantación de maíz o cereal de verano, ya que se trata de un cultivo que consume mucha agua. Los frutales, principalmente manzana y pera, tampoco tienen la cosecha asegurada y el agua que se dará puntualmente sólo garantizará su supervivencia ante el calor del verano. El miércoles hay una junta de regantes en la Confederación Hidrográfica del Ebro para abordar la situación de sequía y se prevé hablar de compensaciones económicas así como de la Declaración de Zona Catastrófica.

Si no llueve durante la primera quincena de mayo se pedrà hasta el 80% de la cosecha

Durante la mañana, algunos agricultores todavía han regado sus fincas por última vez con la incógnita de saber cuando podrán volver a repetir la acción y con la incertidumbre de sí las esperadas lluvias de mayo llegarán. "Las perspectivas son muy malas", afirma Àlex Mas, agricultor de Linyola (Pla d'Urgell) que este martes riega un campo de trigo que está en pleno crecimiento. "Está sacando la espiga y si le sacamos el agua perderemos el 50 o 60% de la cosecha", ha dicho, mientras que en los campos que no ha podido volver a regar estima que las pérdidas llegarán al 80%.

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