ESTUDIOS
La temperatura media en el Pirineu de Lleida y Ponent ha subido dos grados en los últimos 25 años
Las estaciones de esquí catalanas apuestan por la IA y sistemas de pisado avanzado para garantizar la viabilidad económica. Las comarcas de Lleida registran 19 ‘fenómenos extremos’ en siete meses

Esquiadores accediendo ayer a las pistas de Baqueira desde la Bonaigua. - ORIOL BOSCH /ACN
El primer cuarto de siglo XXI ha traído consigo un aumento de temperaturas en el Alt Pirineu, Aran y Ponent que ha duplicado todas las previsiones. Según datos del Meteocat, la temperatura se ha situado entre 2,1 y 2,2 grados por encima de la media del periodo 1961-1990, confirmando la aceleración del proceso de calentamiento global. Este fenómeno se ha acelerado significativamente desde 2023.
Víctor Resco, experto en cambio climático de la UdL, subraya que los “veranos extremos” y los otoños más cortos “han venido para quedarse”. Con el ritmo actual de consumo de combustibles fósiles, la proyección para los próximos 25 años indica que el aumento de temperatura podría alcanzar los 3 o 4 grados respecto a la media histórica. Esta realidad obliga a sectores como el esquí a reinventarse con tecnología de última generación.
Las estaciones de esquí catalanas han apostado por optimizar la gestión de la nieve con maquinaria de última generación, que consigue ahorros de hasta un 15% de innivación gracias a sistemas de geolocalización que miden el grosor de la nieve bajo la máquina. Aureli Bisbe, presidente de las estaciones de esquí catalanas, señaló que la inteligencia artificial permitirá estar aún más preparados ante los cambios meteorológicos, adaptando los turnos de los operarios según las predicciones climáticas.
En Ponent, el cambio climático ha incrementado fenómenos extremos. Solo entre abril y octubre se registraron 19 tormentas. Además, la reducción de precipitaciones genera “riego de desertificación”, mientras que el abandono de cultivos acelera el crecimiento de la masa forestal, agravando la falta de recursos hídricos.
Por otra parte, el riesgo de aludes fue ayer de 2-3 sobre 5 en Aran, la zona del Pallaresa y Ribagorçana-Vall Fosca.
Miles de esquiadores llenaron ayer las pistas de Lleida
Los esquiadores llenaron ayer, tras la celebración de Navidad, las estaciones del Pirineo leridano, que están en óptimas condiciones tras las últimas nevadas registradas, que tienen a disposición de los esquiadores cerca de 260 kilómetros de dominio esquiable.
Las recientes precipitaciones han permitido acumular entre los 50 y los 135 centímetros. Miles de esquiadores acudieron ayer a las pistas de Baqueira, llenando por completo el parking de 1.500. Similar situación se vivió en las estaciones de Port Ainé y Espot, y en Boí Taüll, donde la previsión de usuarios se sitúa en los 30.000 en las del Sobirà y unos 25.000 en la Alta Ribagorça.
La previsión es que en Fin de Año la ocupación en el Pirineo alcance el 100% en los establecimientos a pistas tanto en hoteles y casas rurales como bungalows. Los hoteles del Sobirà y la Alta Ribagorça estaban ayer al 80% y a partir de hoy rozarán el lleno.