La hostelería de Lleida rechaza la subida de la tasa turística porque no la ve vinculada a las necesidades del territorio
El Pirineo y el interior de Catalunya representan el 8% de las pernoctaciones, ante el 92% de Barcelona y el litoral

La llegada de turistas a un hotel de la demarcación de Lleida en una imagen de archivo.
La hostelería de Lleida rechaza el aumento de la tasa turística y pide reconsiderarlo. De hecho, considera que tiene un "afán recaudatorio" y que afecta a los establecimientos turísticos de la demarcación, "de manera totalmente desproporcionada y ajena a la realidad del territorio". En este sentido, argumentan, a través de un comunicado, que "Barcelona es una destinación mundial y la costa catalana la destinación vocacional líder de Europa", mientras que el resto de Catalunya se encuentra "a gran distancia". De hecho, detallan que el Pirineo y el interior del país, un 80% del territorio de Catalunya, representan el 8% de pernoctaciones, a pesar de ser un sector importante, que en comarcas como la Alta Ribagorça, la Val d'Aran o el Pallars Sobirà aporta más de un 90% del PIB.
Desde la Hostelería de Lleida creen que no se puede tratar "todo el territorio por igual" y que hay que eliminar la tasa turística en las comarcas que no están tensionadas. En este sentido, destacan que un 65% de las personas que pagarán la tasa a Lleida son catalanas, ya que el perfil de visitante de esta zona es de proximidad. Además, alegan que el precio medio del alojamiento es el más bajo, según datos del Instituto Nacional de Estadística, hecho que hace que la tasa repercuta de manera mucho más proporcionada.
Desde la entidad proponen que a los destinos de nieve o en torno a parques naturales, con ocupaciones estacionales y que no superan el 40% por término medio anual, dejar la tasa como está (0,60 euros, para la gran mayoría de establecimientos 1,20 euros por hoteles 4 estrellas) y devolver el importe íntegro a los municipios/comarcas o Diputación para la gestión turística. Con respecto al resto de la demarcación, donde aseguran que el turismo tiene "nula o muy poca incidencia", no aplicar ninguna tasa. También piden que queden exentos los trabajadores que se alojan por motivos de trabajo.