EMERGENCIAS
“Cuando vi al niño en los brazos de su madre, no me lo pensé y actué”
Daniel, agente de Solsona explica cómo salvó a un niño que se atragantó en un restaurante. Anima a la ciudadanía a formarse en técnicas de primeros auxilios

Daniel, el agente de los Mossos d’Esquadra que salvó al niño en Solsona con la maniobra de Heimlich. - ÒSCAR BAYONA/REGIÓ 7
Aún emocionado y acabando de asimilar la expectación que ha generado su actuación policial. Así se muestra a SEGRE el agente de Solsona que hace una semana auxilió a un niño de 5 años que se había atragantado con una patata mientras comía con su familia en un restaurante de la capital del Solsonès. En una conversación telefónica, el mosso, vecino de Badalona, cuenta que estaban en otro servicio cuando les llegó la alerta a través del 112. “El propietario de un bazar había cerrado al mediodía y se había dejado a un cliente dentro, al que fuimos a ayudar, cuando nos avisaron de que había un niño que se había atragantado”, relata. El agente remarca que esto demuestra que en esta profesión “podemos pasar de un momento más simpático a otro muy complicado y dramático”. En menos de dos minutos, la patrulla llegó al restaurante.
“Mientras íbamos de camino hablámos de lo que nos podíamos encontrar y cómo actuar. Al bajar del coche, esperaba encontrarme allí la ambulancia, pero todavía no habían llegado”, explica. En un momento dado, el agente vio a la madre que llevaba a su hijo en brazos. “Sabía que tenía que hacer algo. Como padre, me pongo en su piel y no me podía ni imaginar la angustia que estaban pasando”, añade. “La madre sujetaba al niño, que tenía los brazos y la cabeza caídos. Me lo dio a mí y no me lo pensé, comencé a hacerle la maniobra de Heimlich”. En ese momento, el agente explica que “le di el primer golpe y no reaccioba y en el segundo, tampoco, por lo que empecé a sentir una inquietud en el estomágo, hasta que con el tercer golpe, el niño suspira y yo, también”.
El mismo día por la tarde llamó al padre del pequeño para interesarse por su estado y confía en que pronto pueda verlo.”Me haría ilusión”, admite. La familia es vecina de Vilanova i la Geltrú. “Soy policía para ayudar a los demás y esta experiencia me refuerza aún más en continuar”, asegura el mosso, que lleva poco más de dos años en el cuerpo, siendo Solsona su primer destino. “Cuando supe que tenía que irme lejos de casa, me costó, pero ahora creo que fue el destino”, añade emocionado. Además, anima a la ciudadanía a formarse en primeros auxilios y asegura que incrementará su formación. “Nunca sabes cuándo te puedes encontrar con una situación así. Lo importante es no entrar en shock y actuar”, remarca.