Comprar casa en Fraga o Binéfar requiere la renta de más de 7 años
El esfuerzo financiero se acerca a los 8 años en Tamarit y Benabarre y los supera en Mequinensa

La licitación de las 50 viviendas de la avenida Aragón de Fraga sigue pendiente un año después de ser anunciada a todo trapo por la DGA.
Casi ocho años en Fraga y Tamarit de Llitera y algo más de siete en Binéfar: ese es el esfuerzo financiero que requiere la adquisición de una vivienda en las tres capitales de la Franja de Ponent, según indica el cruce de las valoraciones del parque inmobiliario que efectúa el portal Fotocasa, cerrado a diciembre de 2025, y las estadísticas del IRPF por municipios que publica la Agencia Tributaria, en este caso con la liquidación del ejercicio de 2023, la última completada, como referencia.
No se trata de datos oficiales ni están cerrados con la misma fecha de referencia, aunque ambos resultan indicativos de los dos factores que se ponen en relación, es decir, el precio de la vivienda, que acumula varios años de encarecimiento sostenido y prácticamente constante, y los ingresos de los hogares, que encadenan un lustro de mejora al socaire de la bonanza económica aunque con un ritmo menos intenso que el del ladrillo.
El portal inmobiliario estima en 1.785 euros el precio del metro cuadrado de la vivienda en el caso de Fraga, donde el valor medio de un piso o casa se sitúa en 180.272 euros. Esa cifra resulta ser 7,91 veces superior a los 22.769 euros en los que sitúa la Agencia Tributaria la renta disponible media en esa ciudad, es decir, los ingresos netos por contribuyente incluyendo los de todo tipo y una vez descontados impuestos y cotizaciones.
La tasación media del metro cuadrado resulta más alta en Binéfar y en Tamarit de Llitera, donde alcanza los 1.830 €/m2 y donde, al mismo tiempo, el precio del inmueble tipo es más bajo, por efectuarse las transacciones sobre inmuebles de menor superficie, y se queda en 165.876.
Eso, cuando la renta disponible media de la capital administrativa de la Llitera es de 23.682 euros anuales y la de la capital cultural se sitúa en 21.467, lo que coloca el esfuerzo financiero de disponer de techo en propiedad en 7 años en Binéfar y en 7,72 en Tamarit.
Mequinensa y Benabarre
El coste relativo del techo es todavía más elevado en otras dos localidades centrales de la Franja como Mequinensa, el segundo núcleo del Baix Cinca por demografía y actividad, y como Benabarre, capital comercial y cultural del área oriental de la Ribagorça.
En Mequinensa, el precio medio de un inmueble se sitúa en 197.625 euros y la renta disponible en 22.833, lo que situa el esfuerzo financiero en 8,65 años de ingresos de un contribuyente.
La ratio es algo menor en Benabarre, aunque también supera las de Fraga, Binéfar y Tamarit. En la localidad ribagorçana el precio medio de un inmueble es de 166.510 euros y la renta media disponible es de 20.867, lo que arroja un esfuerzo financiero de 7,9 años de ingresos netos de un contribuyente.
Esos resultados son, en todos los casos, superiores a los que se dan en las dos capitales provinciales de referencia, Huesca y Lleida, donde el esfuerzo financiero resulta equivaler, respectivamente, a los ingresos netos de 6,99 y de 6,9 años.
El nivel de exigencia financiera de Fraga, Tamarit, Mequinensa y Benabarre solo se ve superado en la provincia de Huesca por el de Jaca, la capital turística del Pirineo, donde llega a los 9,5 años de ingresos netos de los contribuyentes locales pese a anotarse la renta más elevada de la demarcación con 24.332 euros. También se dan en esa ciudad los precios medios más altos, con 231.222 euros por vivienda, y el metro cuadrado más caro, con 2.508.