Una granja de Lleida vende la carne de su rebaño sin intermediarios y es la única tienda del pueblo
Pla Ovi es un modelo de innovación, venta directa y formación

Jordi Terés y el malagueño José Sánchez Campanario, entre las ovejas de la granja de Algerri esta semana.
La explotación ganadera Pla Ovi de Algerri se ha consolidado como un modelo de innovación rural combinando la tradición, la sostenibilidad y la venta de proximidad. La firma, gestionada por el matrimonio formado por Jordi Terés y Gemma Arnillas, cría y comercializa carne de cordero procedente exclusivamente de su propio rebaño de 400 ovejas que pastan durante el año en las fincas del término municipal, un sistema extensivo que combina respeto al medio ambiente, bienestar animal y economía de proximidad.
La firma ha sido una de las explotaciones seleccionadas por el ministerio de Agricultura dentro del Programa Cultiva, que fomenta la formación práctica de jóvenes agricultores y ganaderos en explotaciones modelo. Durante estos días, Francisco José Sánchez Campanario, ganadero de 38 años de Cuevas del Becerro, Málaga, vive una estancia formativa en Pla Ovi. “Venir a Algerri me permite conocer otra manera de cerrar el ciclo y dar valor al producto local”, dijo. Gestiona un rebaño de 800 ovejas en régimen extensivo y trabaja con el dispositivo Infoca de prevención de incendios en Andalucía. “Mi interés se centra en aprender estrategias de comercialización de producto directo”, dijo. Su estancia ha supuesto un intercambio de conocimientos. “Es una experiencia enriquecedora para ambas partes”. “Compartimos nuestra forma de trabajar y aprendemos nuevas perspectivas sobre la gestión del rebaño y el papel del pastoreo en distintas realidades climáticas”, dijo Terès. Aseguró que Francisco José es “mejor pastor” y quiere conocer los pros y contras de la venta directa.

El negocio lo completa Gemma Arnillas, con la que Terés regenta el único establecimiento del pueblo.. - E. FARNELL
Pla Ovi, nacida hace once años como complemento de una explotación agraria tradicional, ha evolucionado hasta convertirse en un modelo de innovación rural. “Nuestro objetivo siempre ha sido cerrar el ciclo natural”, explicó Gemma Arnillas. “Aprovechar los pastos y los excedentes de los cultivos, devolver estiércol fértil al suelo y ofrecer un producto de proximidad que conecte campo y consumidor”. De esta filosofía surge el su proyecto de venta directa, que permite llevar la carne de cordero “del campo al plato”, sin intermediarios.
A través de su tienda en Algerri y de su página web, Pla Ovi (popular también en las redes sociales) distribuye pedidos a particulares y restaurantes de España y Andorra. Su tienda, abierta hace 7 años, es el único establecimiento del pueblo y ofrece también otros productos básicos como pan o carne de cerdo y ternera de proximidad. “Trabajamos según la demanda, ofreciendo cortes adaptados a cada cliente: desde piezas ideales para el horno y la brasa hasta carne rellena. Todo ello con una atención personalizada, fruto de una relación directa con quien aprecia la trazabilidad y la calidad de un producto local” explicó Armillas. El compromiso de la empresa va más allá del mercado.
Pla Ovi forma parte del programa Ramats de Foc, que contribuye a la prevención de incendios mediante el pastoreo en zonas naturales. Las ovejas ayudan a reducir el riesgo de propagación del fuego y a la vez regenerando el territorio. “El bienestar animal y la alimentación natural son la clave de la calidad de la carne”, dijo Terès. Parte del rebaño aprovecha los pastos dentro de las zonas zepa y el espacio protegido de la Serra Llarga, donde además de alimentarse, contribuye a mantener limpio el sotobosque ayudando así a prevenir incendios.
La empresa recibió recientemente también el Premio PIMEC Autónomos 2025, que distingue la labor de arraigo territorial y compromiso con la sostenibilidad. Es un ejemplo de cómo una pequeña explotación rural puede reinventarse sin renunciar a la tradición: del pasto a la mesa, sin intermediarios y con nombre propio.