INFRAESTRUCTURAS
Nuevo deslizamiento junto al estribo derecho de la presa de San Salvador, a 5 km del Cinca
Actuación urgente de Acuaes para evitar la rotura del canal del aliviadero sobre una ladera que soporta la presa. Y evitar así posibles daños aguas abajo en municipios del Baix Cinca y del Segrià

La humedad ha resquebrajado los suelos sobre los que discurre el canal del aliviadero de la presa. - AJUNTAMENT DE TORRELAMEU
Acuaes, la empresa de infraestructuras del Miteco (ministerio para la Transición Ecológica), ha iniciado una actuación de urgencia para evitar que se rompa la conducción del aliviadero de la presa de San Salvador, en el Canal de Saidí, cuya estabilidad se ve amenazada por humedades en los suelos sobre los que discurre.
El canal discurre por la colina de terreno natural (no alterado por las obras del pantano) sobre la que se apoya la presa, que es de materiales sueltos (tierra y roca compactada sin encementar). Su eventual deslizamiento o rotura genera el riesgo, posible pero improbable, de desestabilizar la ladera que soporta el estribo derecho de la presa.
La aparición de las humedades en la infraestructura hidráulica lleva unos días generando inquietud en poblaciones ribereñas del Cinca como Albalate, Alcolea, Belver y Osso, situadas en las inmediaciones del embalse y junto al río, que sería la vía de salida natural del agua hacia el Baix Cinca y el Baix Segre.
Las lluvias de los últimos meses, con precipitaciones de 104 a 133 l/m2 en diciembre y enero en los pluviómetros más cercanos (Monzón, Fraga, San Esteban y El Ciego) han generado una alerta.
“Se han detectado humedades debajo del canal, y se están colocando materiales para evitar que se rompa”, explicaron fuentes de Acuaes, que remarcaron que la actuación “no afecta al cuerpo de la presa, que es de materiales sueltos y en la que no se han detectado humedades ni ningún otro problema”. “El canal del aliviadero discurre por los laterales de la presa, que son terrenos naturales en los que se apoya esta”, anotaron.
El embalse de San Salvador, que ayer contenía 108 hm3 y estaba lleno al 78,8% de su capacidad, ya registró la pasada primavera otro incidente de consideración cuando se produjo un deslizamiento de la escollera situada entre el estribo derecho de la presa y la toma del aliviadero.
El movimiento, localizado junto a la presa en su parte interior, la del vaso, obligó a la CHE a limitar al 90% el llenado del pantano. “La escollera no supone ningún problema”, indicaron las mismas fuentes.
El deslizamiento fue detectado antes de las lluvias invernales
El deslizamiento del canal del aliviadero del embalse de San Salvador fue detectado antes de que las intensas lluvias de estos otoño e invierno acentuaran su magnitud. De hecho, Acuaes licitó la “modificación de la geometría del aliviadero” y la “estabilización del deslizamiento del canal” en septiembre, cuando acababa la campaña de riegos en la que se produjo el corrimiento de la escollera, y los adjudicó el 18 de diciembre a la empresa valenciana Vilor por 402.500 €. La maquinaria que se ve estos días es de la firma tamaritana José Pociello. Los trabajos consisten en colocar material que estabilice los suelos movidos sobre los que discurre el canal.