Un nuevo mirador en Aitona para contemplar el ‘mar rosa’
Con plafones explicativos y parking de bicis, en el marco del Fruiturisme

Operarios trabajando para finalizar el mirador a cielo abierto para contemplar la floración de frutales. - A.A.
El ayuntamiento de Aitona estrenará un mirador para contemplar los frutales floridos. Lo hará en el marco del Fruiturisme, cuya XV edición comenzará el 6 de marzo. Los operarios están acabando las obras, demoradas por las últimas lluvias, según explicó la alcaldesa, Rosa Pujol. El proyecto se puso en marcha hace dos años y contempla la construcción de una estructura de madera en la colina de la Serra Llarga desde donde partirán varias rutas para recorrer a pie o en bicicleta.
El mirador dispondrá de un aparcamiento de bicis en la planta baja, mientras que en la primera planta estará el mirador con paneles explicativos del paisaje florido. Para fomentar el cicloturismo, habrá puntos de recarga para bicis eléctricas en la plaza del polideportivo. El municipio busca así potenciar el turismo sostenible.
Este equipamiento ha supuesto una inversión de 108.000 euros, financiados a través de los fondos Next Generation de la UE. Se incluyen en los más de 507.000 euros aportados por Europa para construir el Centre d’Interpretació del Fruiturisme, un espacio experimental centrado en la producción de fruta ubicado en la antigua Casa Sarroqueta. Según Pujol, las obras de transformación del inmueble están a punto de finalizar. La primera fase del proyecto, que se inició en otoño de 2024, contempló el derribo de un edificio en mal estado, la limpieza interior de un segundo inmueble y la retirada de escombros. Finalizada esta fase, se remodeló la planta baja y las tres plantas superiores del inmueble.
El Centre d’Interpretació del Fruiturisme será un espacio experimental dedicado al turismo de la fruta con instalaciones cubiertas para actividades turísticas en el municipio y también al aire libre. Está financiado con 507.000 euros provenientes de fondos europeos para la promoción del turismo sostenible. Será una gran plataforma para potenciar el sector primario, clave para la economía local. A las 3.500 ha de mar rosa de árboles de fruta de hueso se sumarán este año 150 de almendros de flor blanca.