El consell del Urgell, sin secretario desde el día 2
Solicita ayuda a la Dirección General d’Administración Local. El ente espera tener la plaza cubierta en un mes y medio

El pleno de febrero, con el secretario. - LAIA PEDRÓS
El consell del Urgell se ha quedado sin secretario después de que el presidente, José Luis Marín, firmara su cese el domingo 1 de marzo. Durante los días previos a su marcha hubo sesiones de distintos órganos de gobierno —entre ellos, una junta del Consorci per a la Gestió dels Residus Urbans, de Urgell Net y de gobierno— para aprobar y dejar encarrilados los temas más urgentes, dado que la figura del secretario es imprescindible para el funcionamiento del ente comarcal: sus funciones van desde autorizar los pagos de nóminas y proveedores hasta levantar el acta del pleno. Marín insistió en que “dejamos cerrados todos los temas que pudimos para evitar bloquear el consell”.
Desde el pasado lunes, el consell está sin secretario, una situación que se prevé que dure aproximadamente un mes y medio, el tiempo necesario para completar el proceso de selección de uno nuevo con carácter interino. La convocatoria se publicó el mismo lunes y se abrió un plazo de diez días para optar al puesto. Cabe destacar que, en la anterior bolsa de empleos del ente comarcal, ninguna persona aceptó el cargo, motivo por el cual se ha convocado una nueva plaza.
A la espera de cubrirla, el consell ha agrupado las tareas de secretaría entre diferentes áreas internas y ha solicitado apoyo a la Dirección General de Administración Local de la Generalitat, con el fin de garantizar el correcto funcionamiento del ente comarcal hasta que se incorpore el nuevo secretario.
La falta de secretario se suma a los problemas derivados de la escasez de técnicos de los Servicios de Asistencia Técnica (SAT), que prestan apoyo a los ayuntamientos pequeños que no están obligados a contar con las figuras de secretario e interventor. Actualmente, el consell del Urgell dispone de dos técnicos del SAT que atienden a los cuatro municipios exentos. Hace un año, el consell contaba con cuatro pero en los últimos meses la cifra se ha reducido a uno o dos. Pese a convocar nuevos procesos selectivos, muchos candidatos acaban renunciando a estas plazas para optar a puestos en ayuntamientos más grandes que ofrecen mejores condiciones y remuneración.
Marín lamentó la falta de personal y señaló que “el problema viene de más arriba”. Según explicó, “todo se complica cuando el engranaje se rompe”. Este año la Diputación prevé ampliar hasta 56 los SAT financiados.