La cantera aeroespacial del Pallars: Un equipo de estudiantes del Institut de Tremp llegó a la final catalana del concurso de satélites CanSat
Lanzaron el suyo en Alguaire y presentaron el proyecto esta semana en Terrassa

Los miembros del equipo del Institut de Tremp, con sus profesores en el aeropuerto de Alguaire. - INS TREMP
Cuatro alumnos de Bachillerato del Institut de Tremp se clasificaron la semana pasada para la final catalana del concurso CanSat, celebrada en el aeropuerto de Alguaire y dedicada al diseño, construcción y lanzamiento de pequeños satélites del tamaño de una lata de refresco. Fueron los únicos leridanos entre los 18 equipos de toda Catalunya que presentaron el pasado miércoles las conclusiones de su trabajo en la Escola Superior d’Enginyeria Industrial, Aeroespacial i Audiovisual de Terrassa. Las expusieron de forma convincente ante el jurado, pero finalmente fue un equipo de Cerdanyola del Vallès el que se clasificó para la final española. Su paso por la competición ha sido una demostración de ingenio, perseverancia y capacidad para trabajar en equipo que ha permitido culminar con éxito un proyecto que desarrollado a lo largo de un año y medio.
Los diferentes equipos que participan en el concurso CanSat deben asignar un cometido a los satélites que diseñan y construyen. En el caso de los estudiantes de Tremp, el dispositivo que lanzaron era seguido desde tierra por una antena direccional y se registraba en todo momento su localización, desde su lanzamiento en un cohete hasta el aterrizaje en paracaídas. La demostración en Alguaire fue el resultado combinado de trabajos muy diversos. Alba Alegret se encargó del diseño 3D de la estructura del satélite con el tamaño de una lata. Maria Domínguez se hizo cargo de diseñar la aerodinámica del paracaídas que el dispositivo emplea para descender hasta el suelo. Oriol Boix construyó la antena autodirigida, un diseño conocido como antena yagi; mientras que Arnau Sanjurjo fue el responsable del diseño de la electrónica y la programación.
Para desarrollar su proyecto, recibieron el asesoramiento de tres docentes: Cesc Folch, Víctor Morató y Borja Llàser. Este último, jefe de estudios del instituto, destacó que los cuatro miembros del equipo demostraron una gran capacidad para desarrollar el proyecto de forma independiente y de emplear para ello todo tipo de materiales a su alcance. “La antena se construyó con piezas metálicas que consiguieron aquí y allá”, señaló como ejemplo, y destacó que tanto en la demostración en el aeropuerto de Alguaire como en la exposición oral en Terrassa los alumnos demostraron la gran calidad de su trabajo.
Más de 150 alumnos de ESO, Bachillerato y Formación Profesional acudieron la semana pasada a Alguaire para lanzar sus pequeños satélites, en busca de una plaza en la final catalana. La Agencia Espacial Europea promueve este certamen a través de su programa educativo Esero. Se ha consolidado como uno de los grandes eventos científicos y tecnológicos dirigidos a jóvenes y tiene como objetivo promover el interés por la ciencia y la tecnología.
Cabe recordar que, en la edición del año pasado, el concurso CanSat tuvo también representación leridana en la final catalana. Fue un equipo de estudiantes del Institut Guindàvols de Lleida, que construyó un satélite de comunicaciones capaz de transmitir mensajes entre teléfonos móviles.