EDUCACIÓN
El instituto de Bellpuig, tercero que rechaza incorporar mossos en Lleida
Tras la negativa del de Agramunt y el Alfons Costafreda de Tàrrega. El plan piloto de la Generalitat ha perdido ya la mitad de los centros previstos en la provincia

Imagen de archivo del instituto Lo Pla d’Urgell de Bellpuig en la celebración del 50 aniversario en 2023. - INS LO PLA D’URGELL
El plan piloto de la Generalitat para incorporar agentes de los Mossos d'Esquadra en centros de Secundaria hace aguas en Lleida: ha chocado ya con el rechazo de tres de los seis institutos de la provincia donde estaba previsto aplicarlo. El INS Lo Pla d'Urgell de Bellpuig ha comunicado al departamento de Educación su negativa a participar en este proyecto, según pudo corroborar ayer este diario. Se suma así al posicionamiento en contra que ya habían expresado en los últimos días el Alfons Costafreda de Tàrrega y el Ribera del Sió de Agramunt.
El instituto Manuel de Pedrolo de Tàrrega queda como el único centro del Urgell que, hasta ahora, no se ha pronunciado de forma expresa contra el plan piloto de la Generalitat. Sin embargo, fuentes de la comunidad educativa apuntaron que esta cuestión es actualmente objeto de debate interno en el seno del centro. También está previsto incorporar mossos al instituto Val d’Aran de Vielha y a la Escòla d’Ostalaria de Les. Este último es el único centro leridano cuya dirección ha manifestado de forma explícita su intención de colaborar con esta iniciativa, fruto de la colaboración entre los departamentos de Educación e Interior.
Fuera de las comarcas de Lleida, también el instituto Margarida Xirgu de L’Hospitalet se ha desmarcado del proyecto del Govern, mientras que un centro del Baix Llobregat que no formaba parte del plan piloto ha solicitado incorporar mossos. La Generalitat asegura que la presencia de agentes de paisano y sin armas en el funcionamiento cotidiano de los centros educativos pretende favorecer la convivencia. Es un argumento que, desde el primer momento, han rechazado numerosos sindicatos, asociaciones de familias de alumnos y otras entidades relacionadas con la educación. Los contrarios a este plan consideran que asignar policías supone estigmatizar a los centros y a parte del alumnado, en especial al que está en situación de vulnerabilidad.
La polémica propuesta de la Generalitat llega además en un momento de conflictividad laboral en la educación, con nuevas movilizaciones en marcha para reclamar desde mejoras laborales y salariales hasta reducir las ratios de alumnos.