ENTREVISTA
Xènia Pérez, música, vocalista y corista en la gira de Amaia Romero: «Cantar en la gira de Amaia es una oportunidad caída del cielo»

«Cantar en la gira de Amaia es una oportunidad caída del cielo»
Con solo 21 años, la leridana Xènia Pérez es una música de cabo a rabo. Capaz de cantar en cinco formaciones distintas (como Pixie Dixie), tocar la trompeta, dirigir ensayos y tener su propio proyecto (Xens), ahora entona los coros en la nueva gira de Amaia Romero, junto a quien actúa por toda España.
¿De dónde viene su vocación por la música?
Mis padres son músicos, por lo que lo he llevado dentro desde muy pequeña y, al crecer, me di cuenta de que es a lo que me quiero dedicar. Soy trompetista de formación, un instrumento que toco desde los 5 años, y en la ESO comencé con el piano y a cantar.
Y decidió continuar formándose.
Estudié canto moderno en el Liceu y ahora curso el Superior de Música Moderna (en canto) en el Taller de Músics. A su vez, doy clases de todo tipo en la escuela de mis padres, L’Intèrpret, además de otra en Barcelona. Estoy constantemente desplazándome entre ambas ciudades.
¿Cómo valora las oportunidades o dificultades para hacer carrera en la música desde Lleida?
Para conseguir un título superior tienes que irte sí o sí a Barcelona, porque en Lleida solo puedes hacer hasta el grado profesional (que es lo mínimo). No obstante, no debemos menospreciar lo que tenemos en casa porque existe una buena base de cultura musical que los artistas tenemos que potenciar.
¿Cómo surgió la oportunidad de formar parte de la gira de Amaia?
Amaia y su equipo contactaron con el Taller de Músics en busca de un ensemble vocal y escogieron a alumnos y personas de confianza que sabían que podrían hacerlo. Fue una oportunidad caída del cielo y no dudé en aprovecharla.
¿Qué supone formar parte de una producción de este calibre?
Es una pasada, estar trabajado en este proyecto para mí es algo surrealista. Existe parte de suerte, pero también hay mucho trabajo detrás. He descubierto muchas cosas a nivel personal, artístico y profesional porque es una liga altísima. Aparte del canto, te tienes que preocupar de muchos otros aspectos como el vestuario, la coreografía,...
Y supongo que, de la exigencia, también.
Por supuesto. Pero somos 16 personas en el coro y nos apoyamos mucho. La exigencia existe, pero sabes que puedes contar con tus compañeros y eso hace que la presión se reduzca.
¿Qué ha aprendido trabajando junto a una artista como Amaia?
Muchas veces, a los cantantes se nos encasilla solo como eso: vocalistas. Amaia es todo lo contrario, es una artista con todas las letras y toca todos los palos. Me quedo con su esencia polifacética, completa y su dinámica de trabajo.
¿Qué momento de la gira recuerda con más emoción?
El pasado 3 de enero actuamos en Pamplona con un público entregadísimo porque es la ciudad natal de Amaia. Además, era su cumpleaños y al final del concierto le cantamos el cumpleaños feliz con un pastel.
¿Cómo fue actuar en un Wizink Center de Madrid lleno?
Fue muy fuerte, había 17.000 personas. Fue increíble subir al escenario y ver cómo prestaban su atención, sobre todo cuando se trata de un proyecto artístico porque, a veces, este trabajo puede estar muy infravalorado.
Aparte, también está trabajando en su propio proyecto personal como artista.
Sí, me llamo Xens, es mi persona artística. De momento, he publicado un álbum, Full Circle (2024), y espero sacar pronto un single en catalán que se titula Punt i final.
¿Qué estilo le caracteriza?
Es pop acústico, música que se puede interpretar en directo (con guitarra, piano, batería y bajo, y yo a la voz y a la trompeta) sin necesidad de secuencias (que es lo que se lleva mucho ahora). Intento hacer música lo más orgánica y natural posible.
¿Dónde la podremos escuchar en directo?
El 17 de febrero en la sala Byron de Barcelona. Estamos intentando cerrar fechas en Lleida, porque me haría especial ilusión poder compartir mi proyecto con mi tierra.
¿Qué le diría a jóvenes músicos de Lleida que sueñen con vivir de la música?
Que se formen, que estudien, que toquen junto a otros artistas que es como más se aprende. Hay mucha presión y exigencia en el mundo de la música, pero yo les diría que no se pongan presión ni expectativas y que lo disfruten.