FÚTBOL
El Mollerussa logra, ante el Can Vidalet, su primera victoria de la temporada
El equipo del Pla d’Urgell logra, ante el Can Vidalet, su primera victoria de la temporada con un doblete de Roger Coll. Batalla se hizo gigante bajo palos y puso el candado en su portería

Marc Scuri trata de superar por velocidad a un defensa del Can Vidalet. - JOSEP M. RIBES
El Mollerussa despertó del letargo en el momento más necesario. En la décima jornada, que supuso el estreno en Liga en el banquillo de David Cámara ‘Romario’, que ya ganó al Atlètic Lleida el miércoles en el partido de Copa Catalunya (3-2), saboreó por fin la victoria liguera, superando por 2-0 al Can Vidalet. Y lo hizo en un partido en el que no fue brillante, pero en el que se mostró efectivo y con la suerte a favor. Los dos tantos llevaron la firma de Roger Coll. El equipo visitante no lo puso nada fácil y demostró ser un rival peligroso. Las paradas de Batalla y el poste impidieron que los visitantes opusieran más resistencia en el Municipal d'Esports, donde se vivió la primera alegría del curso. Con su victoria, el equipo del Pla d'Urgell suma ocho puntos y se sitúa antepenúltimo, empatado a puntos con el Vilassar de Mar, que marca la salvación y es su próximo rival, también en casa.
El partido comenzó con sustos. El Can Vidalet, ambicioso, probó suerte desde la media distancia en los primeros minutos. Padilla y Ramoneda buscaron sorprender a Batalla, que despejó los fantasmas del pasado después de haber recibido seis tantos en el último encuentro de Liga. En el minuto 19, el partido se abrió tras una falta botada por Roger Coll que, tras tocar en la barrera, se coló en la portería ante el paso en falso que dio el guardameta visitante hacia un lado (1-0). El gol, más que un premio, fue un alivio emocional. El 2-0 pudo llegar en el 31, cuando Scuri regaló un pase de la muerte que el portero rival interceptó tirándose al suelo. El Can Vidalet, pese a su empuje, se topó siempre con la figura de Batalla o con el poste, que tembló ante un disparó lejano de Padilla en el minuto 34.
El descanso llegó como agua de mayo y en la reanudación llegó la sentencia. Lamin filtró un pase perfecto para Scuri, que desbordó por la derecha y centró para la llegada de Coll, que definió con precisión. Doblete merecido para el centrocampista (2-0). De ahí se pasó a un partido más trabado y marcado por la estrategia. ‘Romario’ reforzó con músculo a su equipo, mientras que el Can Vidalet lo intentó con centros laterales y algún disparo lejano, pero Batalla, inmenso, sostuvo el cero con autoridad. José Enrique se quedó con la miel en los labios en un cara a cara ante el meta de Balaguer, que resolvió bien. Al no poder recortar distancias, el tramo final se hizo pesado para los barceloneses. El pitido final desató una pequeña fiesta del Mollerussa con su afición.
Esta primera victoria de la temporada no solo vale tres puntos: vale oxígeno, autoestima y una nueva dirección. El Mollerussa suma ocho puntos y, lo más importante, se reconcilia consigo mismo. ‘Romario’ tiene motivos para creer.
C
David Cámara ‘Romario’ se mostró exultante tras sumar la primera victoria de la temporada con el Mollerussa. “La comunión entre equipo y grada, y la fiesta al final lo dice todo”, celebró el técnico, satisfecho por su estreno liguero. Admitió que “en la primera parte hemos sufrido más”, pero valoró que el equipo “ha sabido defender bien las áreas”.
Para el entrenador, “la victoria del miércoles fue un punto de inflexión. No sumó puntos, pero fue importante para la moral”. Romario subrayó que en su equipo “el trabajo es innegociable” y que la categoría hace que “no te puedas despistar ni relajar un segundo. Hay que trabajar mucho y hasta el final para sacar los puntos”.