Isidre Esteve, piloto: “El Dakar cambió mi vida”
Isidre Esteve afronta su vigésima participación y dice que la primera le convirtió en “una persona diferente”. Competirá con un nuevo Hilux T-Plus, con el que espera estar entre los favoritos

Isidre Esteve, su copiloto Txema Villalobos y otros pilotos que competirán con combustibles renovables. - REPSOL MEDIA
El piloto leridano Isidre Esteve afronta su vigésimo Dakar con la mezcla de experiencia y entusiasmo que lo ha acompañado desde aquel lejano 1998. Recuerda que su primera participación fue decisiva en su vida deportiva y personal. “El Dakar forma parte de mi vida desde la primera vez que fui. Aquella experiencia me transformó completamente y marcó mi carrera”, afirma. Aquellos quince días por África lo convirtieron, según explica el de Oliana, en “una persona distinta y abrieron un camino que nunca he abandonado”.
Su evolución dentro de la prueba también ha vivido etapas claramente diferenciadas. Durante diez años compitió en moto, pasando de un inicio amateur a integrarse en equipos profesionales. “Tuvimos el privilegio de formar parte de un equipo muy profesional que siempre luchaba por ganar. Fue un gran reto y un momento clave en mi trayectoria”, recuerda.
El impulso que lo mantiene en activo ha cambiado con el tiempo, especialmente a raíz del accidente de 2007. Antes, su vida giraba en torno al rendimiento y a la búsqueda constante del máximo nivel. Después, la motivación se transformó. “Lo que me mueve ahora es seguir haciendo lo que me gusta. Mi discapacidad no es un problema para continuar compitiendo. Cuando estoy en carrera me siento uno más; afrontamos las mismas dificultades y estamos en la misma clasificación. Para mí, eso es la máxima expresión de normalidad”, señala.
Para la edición de 2026, Esteve estrena el nuevo Toyota Hilux T-Plus con motor V6 biturbo, un vehículo que describe como un salto cualitativo. “El primer test fue impresionante. Es un coche fácil de llevar, con una tracción increíble y un chasis que permite hacer cosas que antes no podía. Creo que este coche nos permitirá luchar por objetivos más grandes”, asegura.
El nivel competitivo del Dakar, advierte, se ha disparado. Hoy conviven cinco marcas oficiales y más de veinte pilotos con contratos cuyo único objetivo es ganar. “El nivel ha subido muchísimo, nada que ver con hace cinco años. Me motiva poder estar con ellos. Tenemos un coche increíble y un equipo humano muy bueno. Mi objetivo es mejorar cada año y seguir compitiendo al lado de los mejores”, destaca.
Otro aspecto fundamental de su proyecto es la apuesta por los carburantes renovables. Hace cuatro años inició junto a Repsol una línea de desarrollo que ya ha alcanzado un 70% en competición. “Nuestro gran objetivo es contribuir a la descarbonización de la alta competición y que lo que desarrollamos llegue al usuario final. Ahora Repsol ya dispone del nuevo Nexa (combustible 100% renovable) en diésel y gasolina, y es un paso importante hacia una movilidad más limpia”, explica. Considera que el deporte no puede desentenderse de lo que la sociedad demanda: “Estamos orgullosos de formar parte de esta transición y de contribuir de manera directa a este proyecto”.