FÚTBOL
Punto agónico para creer
Un gol de cabeza de Jordi Puig en el tiempo añadido rescata un empate para el Lleida en casa del San Cristóbal. Los de Cortés fueron mejores que su rival y se sitúan a tres puntos de la salvación

Putxi alienta a la afición leridana, después de conseguir el gol del empate en el tiempo añadido. - ÀLEX SAMPER
El Lleida CF rescató ayer un valioso empate (1-1) en el campo del San Cristóbal gracias a un gol en el tiempo añadido de Jordi Puig, que permitió sumar un punto más que merecido por cómo había transcurrido el encuentro. Con este resultado, el Lleida ha puntuado en cuatro de los últimos cinco partidos, aunque todavía no ha logrado abandonar la última posición. Eso sí, tras la derrota del Cerdanyola este fin de semana, los leridanos se sitúan a solo tres puntos de la salvación cuando restan cuatro jornadas para completar la primera vuelta.
Ca n’Anglada acogía un duelo que se preveía complejo, en un campo de dimensiones muy reducidas y frente a un rival que hace apenas unas temporadas era uno de los referentes de la Tercera RFEF, habitual en los play off de ascenso. El Lleida entró mejor al partido y así lo reflejaron las primeras ocasiones de los de Jordi Cortés, ayer sancionado por cinco amarillas. Primero Rusi, con un remate de cabeza, y después Jordi Puig, por partida doble, rozaron el 0-1. Especialmente clara fue la segunda oportunidad del delantero, que se plantó solo ante el portero tras superar al defensa Ricki con un bonito sombrero, pero su definición se marchó a centímetros del palo. Cuando más cerca parecía el gol leridano, llegó el tanto local. En el minuto 37, Paul Olai cabeceó un centro de Bafode para adelantar al San Cristóbal en una rápida acción por la derecha (1-0).
En la segunda mitad, el ritmo decayó por completo debido a las constantes interrupciones y a un criterio arbitral difícil de comprender en muchas acciones. Los locales se hicieron con la posesión, aunque sin generar un peligro excesivo. El Lleida reaccionó en los últimos veinte minutos tras los cambios introducidos por Cortés, pasando a un 4-4-2 más ofensivo. Los jugadores que entraron de refresco aportaron energía y contagiaron a quienes ya estaban en el campo para apretar e intentar la igualada. A partir del balón parado, los leridanos encerraron al San Cristóbal en su área hasta que, ya en el añadido, llegó el premio. Un centro preciso de Marc García encontró la poderosa aparición de Jordi Puig, que se lanzó con todo para firmar el empate y desatar la alegría entre la afición azul, siempre fiel, desplazada a Terrassa (1-1).
Con este empate, el Lleida ha sumado los mismos puntos en casa que fuera, cuatro. El próximo compromiso para los de Cortés será el derbi en el Camp d’Esports ante el Mollerussa, un partido vital para ambos equipos en su intento de salir de la zona de descenso, que establece el Cerdanyola con 11 puntos, tres más que el equipo leridano.
“El empate hace justicia, pero podríamos habernos llevado más”
El técnico del Lleida, Jordi Cortés, valoró con satisfacción el empate conseguido en el campo del San Cristóbal, sin ocultar que el equipo pudo aspirar a algo más. “El punto hace justicia, pero haciendo balance podríamos habernos llevado algo más. El empate nos permite seguir con la tendencia positiva”, señaló. El entrenador destacó también la aportación de los jugadores que entraron como suplentes en el segundo tiempo: “Estoy contento con los minutos de los futbolistas del banquillo, que algunos no lo están pasando bien por la falta de continuidad”, concluyó.