BALONCESTO
Examen de supervivencia para el Hiopos Lleida: en plena crisis de resultados y confianza se mide hoy en Andorra a otro rival directo
Encuentra confía en la unidad del equipo para revertir la situación en el primer duelo del año

Encuentra confía en que su equipo mejore la imagen de Girona. - ACB PHOTO
El calendario no da tregua y la Liga vuelve a poner a prueba la fortaleza mental del Hiopos Lleida, que hoy viernes visita la pista del Morabanc Andorra, en un duelo directo por la permanencia entre dos equipos con idéntico balance de victorias y derrotas. Un partido de máxima exigencia para abrir el año que llega en el momento más delicado del curso para los de Gerard Encuentra, inmersos en una racha de seis derrotas consecutivas, la peor del club desde su llegada a la ACB.
Uno de los principales problemas del Hiopos en estas últimas semanas ha sido la pérdida de confianza, y las derrotas no han hecho más que generar más dudas e incertidumbre en el entorno. “El equipo ahora está con poca confianza, con muchas dudas que antes no tenía, de oír más críticas, y esta situación nos está colapsando”, reconocía el martes Encuentra, que insistía en la necesidad de fortalecer el aspecto mental para competir mejor y apelando de nuevo a la unidad y a la necesidad de tener a toda la plantilla conectada. “Necesitamos a los 12 jugadores, jueguen 3 minutos, 31 o no jueguen. Cada partido es una historia y puede pasar cualquier cosa”, explica, al tiempo que admitió que “en una dinámica negativa a veces se tiende a acortar la rotación”, dijo en relación a que en Girona Millán Jiménez no jugó y Shurna y Krutwig tuvieron menos minutos de lo habitual.
Enfrente estará un Andorra que también pelea por los mismos objetivos y que viene de ofrecer una muy buena imagen en Valencia, donde estuvo cerca de dar la sorpresa tras dominar el partido por amplias diferencias. “Andorra es un rival complicado y para nosotros es un reto que afrontamos con motivación y siendo conscientes de la dificultad que supone jugar fuera de casa”, apuntó. El Hiopos llega con dudas, pero también con la convicción de que el trabajo diario es bueno. “Los veo cada día entrenar con intensidad y ganas de mejorar, pero a veces el partido no hace justicia a lo que hacemos”, lamenta el entrenador del Hiopos, que hoy tiene una auténtica final que puede suponer un punto de inflexión en su devenir.