PATRIMONIO
Las calles de Lleida exhiben un centenar de piezas artísticas, pero hace una década que no se estrena ninguna
Artistas de renombre como Benet Rossell, Jaume Plensa o Antoni Abad firman algunas de las piezas

Teresa Nogués creó en 1994 estos simbólicos ‘huevos’ en Pardinyes, repletos de piedras del Segre. - AMADO FORROLLA
El paisaje artístico urbano de la ciudad de Lleida cuenta con algo más de un centenar de elementos, entre esculturas, relieves, lápidas o murales, un inventario que, sin embargo, permanece estancado desde hace más de una década. Artistas de renombre como Benet Rossell, Jaume Plensa o Antoni Abad firman algunas de las piezas.
Las calles y plazas de Lleida cuentan con alrededor de un centenar de elementos escultóricos catalogados, entre esculturas propiamente dichas, relieves, lápidas y murales. Este paisaje artístico urbano está repartido por toda la ciudad y algunas de las piezas son obra de reconocidos artistas, aunque a veces muchas pasan desapercibidas por los paseantes.
Eso sí, el inventario de esculturas permanece prácticamente estancado desde hace más de una década, cuando la ciudad estrenó su última gran obra escultórica, tanto por sus dimensiones como por su reputado autor, L’Arbre Paer, de Benet Rossell, ‘plantado’ en la plaza Bores, en la entrada de los Camps Elisis. Y, de hecho, fue un reestreno, la dignificación de una gran estructura de acero que había ‘desaparecido’ del centro histórico de Lleida.
Además del citado Benet Rossell, el catálogo escultórico de la ciudad puede presumir de obras de artistas como Jaume Plensa, Leandre Cristòfol, Albert Coma Estadella, Josep Subirachs, Josep Perelló y Antoni Abad Gil y su hijo, Antoni Abad Roses, entre muchos otros.
La Paeria tiene fichados algo más de un centenar de elementos artísticos urbanos –una decena de ellos entre diversas partidas de L’Horta–, más de la mitad de los cuales son esculturas realizadas en diversos materiales (de piedra a metálicas), así como decenas de creus de terme y otras tantas lápidas y relieves, entre otras piezas, tanto de carácter religioso como civil (de homenaje a figuras destacadas de la cultura) y de memoria histórica y de todos los estilos, tanto figurativas como abstractas.

Indíbil y Mandoni. - AMADO FORROLLA
Entre las más conocidas, prácticamente un símbolo de la ciudad, figuran las de Indíbil y Mandoni, una ‘pareja’ obra del artista Sanmartí Aguiló que se acerca ya a los 150 años. Personajes históricos como Gaspar de Portolà (de Jaume Perelló, en el Passeig de Ronda); Pau Casals (obra de 1940 de Josep Viladomat, en la plaza homónima) o Lluís Companys (de Josep Subirachs, en 1990, junto al Escorxador) conviven con elementos escultóricos más abstractos como la Estructura de planchas de hierro de Albert Coma Estadella, en Prat de la Riba, instalada en 1993 como homenaje al artista dos años después de su fallecimiento; el Intent de vol de Leandre Cristòfol, de 1962, colocada en la plaza de Els Drets Humans de la Bordeta en 1983; o la obra gigante de mecalux de Antoni Abad, ubicada desde 1991 en la avenida Blondel.
Y sin olvidar unas de las más curiosas: las esculturas metálicas que Ureña dedicó en 2008 al mundo del cine, con un Gene Kelly cantando bajo la lluvia en la calle Pi i Margall, junto al Auditori, y la escena más famosa de Bienvenido Mr. Marshall en el faro de la plaza Sant Joan.

‘Bienvenido Mr Marshall’, de Joaquín Ureña, en la plaza Sant Joan. - JORDI ECHEVARRIA
Más de 23.000 euros en 2025 en mantenimiento de obras singulares
La Fundació del Paisatge de Lleida, impulsada por la Paeria en 2006, ha restaurado recientemente elementos escultóricos de la ciudad, como la figura del Alcalde Fuster, la fuente de Sant Francesc en la plaza Ramon Berenguer IV y la estatua de Gaspar de Portolà. Ahora se trabaja, por ejemplo, en restaurar el soporte de la escultura Home, de la plaza La Pau. También se reparará el reloj solar de los Camps Elisis. En 2025, a través del proyecto Paisatges Culturals i Naturals se destinaron 23.267 euros al mantenimiento de obras escultóricas.