BALONCESTO
Triunfo y a dormir: El Hiopos firma una segunda mitad de libro y se lleva una victoria de prestigio en Tenerife
Golomán y Batemon fueron los faros del equipo para remontar tras el descanso

Marcelinho Huertas dio un recital en la gestión de juego, con 13 asistencias. - ACB PHOTO / EMILIO COBOS
Hay veces que las profecías se cumplen. Después de que el año pasado Txus Vidorreta mandara 'a dormir' a Encuentra y los suyos en Tenerife, claro está que todos ellos lo hicieron ayer bien descansados después de recuperar su vejor versión en una segunda parte de claro dominio (38-55) y dar una nueva sorpresa esta temporada que insufla aire fresco a un equipo que llegaba muy mermado, pero que sacó fuerzas de flaqueza para sumar su sexta victoria (87-94). Las cosas no pintaban bien en el descanso, cuando la conexión entre Marcelinho Huertas (9 puntos y 13 asistencias) y Shermadini (18 puntos) era demasiado para los de Encuentra. Pero la reacción fue tan sorprendente como contundente y, bajo la batuta de otra pareja de baile colosal formada por Golomán (13 puntos y 25 de valoración) y Batemon (21 y 26), los leridanos remontaron 10 puntos de desventaja (49-39) y aparcan las dudas.
No fue el mejor arranque para el Tenerife, que firmó un 0/5 en sus primeros triples, algo que aprovechó el Hiopos Lleida para imponer un 6-9. Pero la entrada de Marcelinho Huertas le dio la vuelta al choque. El brasileño se estrenó rompiendo la sequía triplista (9-9) y empezó a dirigir a su equipo para que el parcial en la segunda mitad de cuarto pasara a ser un 22-10 que dio la primera gran ventaja a los locales (28-19), ante un Hiopos poco conectado atrás.
Pese a un triple de Abromaitis para abrir una brecha de 12 puntos en el inicio del segundo capítulo (31-19), el Hiopos tiró de carácter y se reconectó con un 0-8 que obligó a un tiempo muerto de Vidorreta (31-27). El parón surtió efecto, porque el Tenerife volvió a castigar con su juego posicional y, en dos minutos (8-2) recuperó los 10 puntos de renta (39-29), penalizando con la conexión Huertas (9 asistencias al descanso)-Shermadini (10 puntos y cinco rebotes). Encuentra quiso cerrar la herida con otro tiempo muerto a falta de cinco minutos y ambos equipos intercambiaron canastas hasta el 49-39 del descanso.
La segunda parte requería mucho más en defensa y un mejor acompañamiento a los pívots, hasta entonces protagonistas más allá del 3/3 en triples de Paulí. Los leridanos salieron con la lección aprendida y, subidos a hombros de un Golomán muy inspirado, se colocaron rápidamente a una canasta (52-49). Pero lograron algo más importante: recuperar la confianza, porque recibieron golpes duros como un triple al límite de Fitipaldo que rompió el 0-7 de parcial (55-49) u otro de Van Beck que situó el 62-58. Pero siempre respondió, primero a través de Batemon (35-52), luego con un triple de Shurna (62-61) y finalmente con siete puntos seguidos del escolta que pusieron por delante a los leridanos por primera vez desde el primer cuarto (66-68). Los tinerfeños seguían dejando destellos y por ello llegaron al último cuarto por delante, ya que Giedraitis cerró el parcial con un triple (71-70).
Era otro puñetazo en el mentón del Hiopos, que se mantuvo impasible y respondió con un 0-7 de salida, de nuevo orbitando sobre un Golomán disfrazado de base en el poste alto (71-77). Vidorreta paró el juego faltando ocho minutos y el Tenerife aprovechó unos momentos de zozobra de los de Encuentra para situarse a dos puntos mediante Shermadini (75-77). Sin embargo, un conjunto leridano muy fatigado volvió a pegar un acelerón lleno de pundonor que le situó nueve puntos arriba (75-84) con un triple de un Shurna que apareció en el momento decisivo, al igual que Ejim.
Las fuerzas flaqueaban y Scrubb lo aprovechó para volver a recortar (79-84) con tres minutos por jugar. Pero fue un susto, porque Shurna volvió a silenciar el pabellón con un triple (78-87), antes de llegar a una máxima ventaja de 10 puntos (79-89) a 1:18. Fue un visto y no visto, porque dos triples locales y las malas decisiones de un Hiopos fundido (85-91) le dieron incertidumbre a un final que los leridanos cerraron bien con los tiros libres (87-94). Otra campanada, esta con un significado mucho mayor.