FÚTBOL
Jordi López asume el banquillo del Atlètic Lleida
Dirigía al Badalona que eliminó a los leridanos en el play off del año pasado. Tiene experiencia en Segunda RFEF con el Terrassa

Jordi López, en su anterior etapa en el Badalona. - CF BADALONA
Jordi López es el elegido por el Atlètic Lleida para asumir su banquillo, con el único objetivo de revertir la dinámica de ocho partidos sin ganar y poder salvar la categoría en Segunda RFEF. El técnico de Cardedeu, de 44 años, fue anunciado ayer como relevo de Gabri García, cesado el lunes, para completar la revolución acometida por el club en este mercado invernal, con la ascensión a presidente de Xavi Bartolo, la llegada de Alberto Monsalvo a la dirección deportiva y, hasta la fecha, siete incorporaciones en la plantilla y seis bajas.
Con el equipo a seis puntos del play out y a ocho de la permanencia, la dirección deportiva ha apostado por un técnico con dos temporadas de experiencia en Segunda RFEF, a los mandos del Terrassa entre 2021 y 2023, aunque llega después de dirigir al Badalona la pasada temporada. De hecho, es un viejo conocido del Atlètic Lleida, porque al frente del Badalona fue el verdugo de los leridanos en la primera eliminatoria del play off de ascenso a Segunda RFEF la pasada campaña –pese al posterior ascenso en los despachos de los leridanos–. El conjunto barcelonés cayó eliminado en la siguiente eliminatoria de la promoción y, pese a que Jordi López tenía un año más de contrato, pactó con el club su salida, tras casi una temporada en el cargo, ya que asumió el banquillo en septiembre de 2024 en sustitución del leridano Gerard Albadalejo después de un año sin entrenar.
Su estreno como primer entrenador fue en el Terrassa, club al que llegó en 2021 tras el ascenso a Segunda RFEF, después de tres campañas como segundo técnico en el Cornellà. En sus dos temporadas en el cargo –en la segunda fue destituido a falta de dos jornadas tras anunciar que no renovaría– clasificó al equipo octavo y sexto, respectivamente, sin sufrir por la permanencia, pero sin alcanzar la lucha por el play off.
Como futbolista finalizó su etapa formativa en el Barça, aunque fichó por el filial del Real Madrid con 21 años. Llegó a debutar con el primer equipo blanco en 2004, para luego pasar por el Sevilla –con quien ganó una UEFA–, el Mallorca y el Racing en Primera. Posteriormente, jugó en Inglaterra, Países Bajos, Grecia y Ucrania, antes de regresar al fútbol español para acabar su carrera en el Llagostera y el Sabadell, donde colgó las botas en 2017.