HOCKEY
Pastor, un regreso soñado
La jugadora del Vila-Sana marcó tras un año de baja por una lesión en el tobillo. Aseguró que la principal dificultad del proceso de recuperación fue mental

Laura Pastor, del Vila-Sana, en el duelo ante Las Rozas. - CLARA LIÁÑEZ
Lo de Laura Pastor con el Vila-Sana fue llegar y besar el santo. La jugadora de Alpicat, que llevaba un año de baja por una lesión en el ligamento interno y externo del tobillo derecho, regresó a la pista el pasado sábado en la goleada por 11-1 a Las Rozas y puso punto y final a un año “muy duro” con un gol y una asistencia. “Fue un partido cómodo, pero me fue bien para poder empezar a coger confianza. Regresar en casa, junto a nuestra gente, y encima marcar fue muy especial”, remarcó la leridana.
El calvario de Pastor comenzó la temporada pasada en un entrenamiento posterior al triunfo del Vila-Sana por 1-3 ante el Bembibre. La jugadora de 21 años, que llegó al conjunto del Pla d’Urgell procedente del Alpicat en 2024, sufrió una lesión en el tobillo que se fue complicando y la terminó apartando un año del equipo. “Ha sido un año muy largo, porque nunca me había lesionado. Al principio no sabían muy bien lo que tenía y el proceso fue duro”, apuntó Pastor, que también destacó que “el 90% de la dificultad de la recuperación fue mental”. A pesar de la complejidad del tratamiento, la jugadora del Vila-Sana encontró la fuerza en sus compañeras de equipo y su afición, que se mantuvieron cerca durante todo el proceso. Por eso, volver a enfundarse los patines en el Municipal de Vila-Sana hizo de su regreso algo especial y único. “Echaba mucho de menos jugar en casa y a nuestra afición, que siempre ha estado allí preguntándome cómo estaba. Ahora tocará devolverles todo lo que me han dado dentro de la pista”, recalcó la del Segrià.
Con la lesión ya olvidada y la vista puesta en el futuro, Pastor afronta el segundo tramo del curso con optimismo, pero consciente de que le costará un tiempo volver a coger el ritmo competitivo. “Llevo mucho tiempo sin jugar y ahora será cuestión de forzar la máquina”, explicó la jugadora, que para el 2026 quiere “volver a disfrutar del hockey y recuperar la confianza”. También ve con esperanza el año de su equipo, cuyo objetivo será “competir por todos los títulos y poder ganarlos”, especialmente después de que en septiembre el Fraga las eliminara de la Supercopa en lo que fue, según Pastor, “un paso atrás para dar tres hacia adelante”.