La última gran noche del Lleida sigue siendo única
Con la eliminación del Athletic, el equipo leridano continúa como el único de toda la historia en remontar una eliminatoria copera en Anoeta

Bojan Radulovic celebra su gol, el tercero de su equipo ante la Real Sociedad en 2017. EFE/GORKA ESTRADA
No es una época boyante, en ningún sentido, para el Lleida. Aun así, puede presumir de que, tras su última gran noche hace casi una década, sigue siendo el único equipo en la historia capaz de remontar una eliminatoria copera en Anoeta. Lo intentó este miércoles el Athletic Club, tras perder por 0-1 en la ida en San Mamés, pero cayó de nuevo (1-0) y no lo consiguió.
Por ello, la recordada remontada culminada por Bojan Radulovic en 2017 (2-3) sigue siendo la única vez en el torneo del KO en la que un equipo visitante levanta una eliminatoria en casa de la Real Sociedad después de haber perdido la ida también como local, según datos de Misterchip. En aquella ocasión el conjunto donostiarra también venció por 0-1 en el Camp d'Esports, gracias a un gol de Canales.
El partido de ida se disputó el 26 de octubre de 2017 y, un mes después, el 29 de noviembre, llegó el gran día bajo la lluvia de San Sebastián. Aunque que la remontada del Lleida Esportiu, dirigido por Gerard Albadalejo, tuvo que esperar en la segunda mitad, que arrancó con muy pocas esperanzas después de los tantos de Llorente y Juanmi que situaron el 2-0 antes del descanso y el 3-0 global, en un cruce entre un equipo europeo como aquella Real y otro clásico de la Segunda B como aquel Lleida.
Remontada en la segunda mitad
La primera piedra la puso Aitor Núñez (2-1, 56'), poco después llegó el penalti sobre Moussa, que Manu Molina anotó para empatar el partido (2-2, 59') y abrir una puerta a la esperanza. Los minutos pasaban y solo hacía falta un gol (porque entonces los tantos como visitante aún tenían valor doble y también todas las rondas coperas eran a doble partido, ahora solo lo son las semifinales).
Y fue en el minuto 87, cuando un joven de 17 años de origen serbio, Bojan Radulovic, puso la cabeza a un centro de Manu Molina para estrenarse como goleador en su undécimo partido con el Lleida, firmar el 2-3 y conseguir una gesta hasta entonces inédita y que aún no se ha repetido. "Pasan ellos", como se preguntó Juanmi antes de servir de centro del campo.
Periplo internacional del canterano
Sin duda fue el mejor momento de Radulovic con la camiseta del Lleida, aquel día cuatribarrada, antes de empezar un periplo internacional que aún dura. A penas dos meses después, fue vendido al Brighton. Solo jugó en el U23 del conjunto británico y acumuló cesiones en los filiales de Espanyol y Alavés.
En 2020 se fue rumbó al AIK sueco, también militó en el Helsinki, con el que llegó a jugar competición europea, y actualmente milita en el Huddersfield de la tercera categoría inglesa. Tras otra cesión en el Fortuna Sittard neerlandés en la segunda mitad de la pasada campaña, ha regresado al equipo británico, en el que suma 7 goles en 19 jornadas, demostrando que, casi una década después, sigue con olfato goleador.