SEGRE

ATLETISMO

Una victoria heroica: una atleta de 11 años se rompe el brazo a 1.300 metros de la meta y termina ganando la carrera

La atleta de Juneda de 11 años Alba Capell gana una carrera absoluta en Olot con el radio roto. Cayó a 1.300 metros de la meta y decidió seguir pese al dolor, siendo atendida ya en meta

Alba Capell s’esforça per somriure dalt del podi. A la dreta, l’atleta d’11 anys ja a l’hospital després de ser atesa.

Alba Capell s’esforça per somriure dalt del podi. A la dreta, l’atleta d’11 anys ja a l’hospital després de ser atesa.

Xavi Madrona

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La joven atleta de Juneda Alba Capell, con tan solo 11 años (cumplirá 12 el próximo día 24 de mayo), protagonizó ayer una de esas gestas deportivas que trascienden el cronómetro y quedan grabadas en la memoria al ganar una carrera de categoría absoluta con el radio roto.

Fue en la XIII edición de la Cursa de la Moixina, disputada en Olot sobre un exigente recorrido de 10,3 kilómetros y un desnivel positivo cercano a los 200 metros, cuando Alba se proclamó campeona absoluta femenina. Un logro extraordinario por sí mismo, pero que alcanzó una dimensión aún mayor por las circunstancias en las que se produjo. Cuando restaban apenas 1.300 metros para la línea de meta, la corredora sufrió una caída que le provocó una fractura de radio sin desplazamiento. Lejos de detenerse, la leridana encontró fuerzas donde parecía imposible. Con una determinación impropia de su edad, completó además el tramo final a un ritmo de 4 minutos y 13 segundos por kilómetro, cruzando la meta con un tiempo de 50 minutos y 4 segundos.

Alba Capell s’esforça per somriure dalt del podi. A la dreta, l’atleta d’11 anys ja a l’hospital després de ser atesa.

Alba Capell s’esforça per somriure dalt del podi. A la dreta, l’atleta d’11 anys ja a l’hospital després de ser atesa.

Aunque la victoria ya era extraordinaria antes de conocerse el alcance de la caída, después adquirió otra dimensión. Y es que Alba no solo ganó una carrera; ofreció una demostración de entereza poco habitual incluso en deportistas mucho mayores que ella. La organización, Farandula Racing Team, reaccionó con la misma rapidez con la que la joven leridana había encarado el tramo final. Adelantó la entrega de premios para que la corredora pudiera subir al podio antes de ser trasladada al hospital. Los servicios médicos actuaron con diligencia desde el primer instante. En lo más alto del podio, Alba se esforzaba por sonreír mientras se sujetaba el brazo izquierdo rota por el dolor.

La historia encontró enseguida eco fuera del circuito donde tuvo lugar la carrera. Su padre compartió la imagen y el relato en Instagram, y la publicación se llenó de muestras de admiración y cariño. Numerosos mensajes destacaron tanto su extraordinario talento como una fortaleza y una capacidad de superación fuera de lo común. A los 11 años, Alba Capell, que colecciona triunfos en carreras de montaña, pista y marcha, ya sabía lo que significa competir incluso contra atletas de mayor edad que ella. En Olot demostró que también sabe competir contra el dolor.

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