España importó de Venezuela cero barriles de petróleo en abril

Surtidores en una gasolinera
El vínculo energético entre España y Venezuela atraviesa un momento de máxima tensión. Por primera vez en años, España importó de Venezuela cero barriles de petróleo durante el mes de abril, según los últimos datos publicados por la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores).
Esta cifra simbólica refleja el impacto de las restricciones impuestas por Estados Unidos a las petroleras que operan en el país sudamericano y marca un giro significativo en el mapa global de suministro energético para el mercado español.
Este fenómeno no es aislado ni repentino. La influencia de las sanciones estadounidenses ha ido debilitando progresivamente las relaciones comerciales entre ambos países, modificando el precio del petróleo y reforzando la dependencia de proveedores alternativos como Estados Unidos, México o Brasil. La política internacional, una vez más, se convierte en un factor decisivo para explicar los flujos energéticos.
¿Fin de las importaciones venezolanas?
La desaparición del crudo venezolano de las estadísticas de importación españolas tiene una raíz política clara. Aunque la prohibición formal por parte de Washington entraba en vigor a finales de mayo, en la práctica su efecto se adelantó. Las empresas internacionales, incluyendo Repsol, comenzaron a cesar sus operaciones en Venezuela semanas antes, ante el temor a represalias por parte de la Administración estadounidense.
Donald Trump había fijado un ultimátum para que las petroleras se retiraran del país sudamericano, alegando la falta de garantías democráticas en el régimen de Nicolás Maduro. Esta medida no solo limitaba nuevas inversiones o contratos, sino que afectaba directamente a las exportaciones en curso. El mensaje era contundente: cualquier compañía que continuara operando en Venezuela podría ver restringido su acceso al mercado estadounidense.
Repsol y la presión diplomática
Repsol, la principal petrolera española, ha sido una de las más afectadas por esta política. La empresa venía manteniendo una presencia significativa en Venezuela y se había beneficiado de acuerdos de intercambio de petróleo por deuda. Sin embargo, ante la amenaza de sanciones, ha optado por negociar directamente con las autoridades estadounidenses en busca de soluciones diplomáticas.
Durante los últimos días de abril, el director ejecutivo de Repsol, Josu Jon Imaz, se reunió con el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright. El objetivo era encontrar fórmulas legales para mantener una mínima actividad en Venezuela sin incumplir las nuevas directrices. Aun así, el flujo de barriles fue nulo ese mes, lo que confirma que el margen de maniobra es limitado bajo las nuevas condiciones.
Estados Unidos se consolida como principal proveedor
Con Venezuela fuera de la ecuación, Estados Unidos ha reforzado su papel como el principal suministrador de petróleo a España. En abril, el país norteamericano exportó 869 kilotoneladas (kt) a nuestro país, representando el 18,1% del total. Pese a registrar un leve descenso interanual del 10,8%, sigue liderando la lista de socios energéticos.
México y Brasil también mantienen una presencia destacada en el abastecimiento español. México entregó 829 kt (17,3%), con un notable incremento respecto al año anterior. Brasil, por su parte, aportó 828 kt, aunque con una caída interanual del 15,6%. Estas cifras revelan un cambio de tendencia que aleja a España del tradicional petróleo OPEP y la acerca cada vez más a productores no alineados con el cártel.
Caída general de las importaciones de crudo en abril
Más allá del caso venezolano, abril fue un mes de descenso generalizado en las importaciones de petróleo con destino a España. El volumen total fue de 4.796 kt, lo que supone una caída del 23,8% respecto al mismo mes del año anterior. El acumulado anual también muestra una bajada del 9,7%, y en términos de año móvil, la caída es del 1,7%.
Las importaciones procedentes de países miembros de la OPEP disminuyeron un 49,2% respecto a abril de 2024, representando apenas el 30,6% del total. Entre los pocos que aumentaron sus envíos figura Libia, con un crecimiento del 30%. Mientras tanto, los países ajenos a la OPEP cubren ya el 69,4% del crudo que llega a España, consolidando un nuevo equilibrio geopolítico en el suministro.
América del Norte lidera el abastecimiento energético
A nivel regional, América del Norte fue la principal zona de origen del petróleo importado, con un 39,6% del total. Esto representa un aumento del 18,1% en comparación con el mismo mes del año pasado. África, por el contrario, registró una caída del 34,6% y aportó el 27,6% del total. América Central y del Sur también redujo sus exportaciones a España en un 26,7%, situándose en un 18,3% de cuota.
Europa, Eurasia y Oriente Medio mostraron también descensos significativos, lo que refuerza la idea de una transición hacia nuevos socios estratégicos. El hecho de que España haya dejado de importar petróleo venezolano encaja dentro de esta lógica más amplia, donde la diversificación de proveedores y las dinámicas geopolíticas marcan el ritmo de la energía. ¿Cuál será el devenir de 2025? Aún hoy todo es una incógnita.