POLÍTICA
La UE desoye las quejas de agricultores y ganaderos y firma el acuerdo con Mercosur
Bruselas afirma que el pacto manda una señal “contundente” frente a los aranceles. Los payeses alertan que competirán en condiciones desiguales y que está en juego la soberanía alimentaria

Momento de la firma que supone la creación de un gran mercado prácticamente sin aranceles. - EFE/ JUAN PABLO PINO
El Mercosur y la Unión Europea firmaron ayer, en Asunción (Paraguay) y tras 26 años de negociaciones, un histórico acuerdo de libre comercio que dará lugar a una de las mayores zonas integradas del mundo, con 720 millones de personas. Todo a pesar de las movilizaciones de agricultores y ganaderos, que advierten que competirán en condiciones desiguales y que en esos países se permite el uso de pesticidas y fertilizantes, además de hormonas, para la producción de alimentos que están prohibidos en Europa. El comisario europeo de Comercio, Maroš Šefčovič, y los cancilleres de los países del Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay), sellaron el tratado en un acto en Paraguay ante cientos de invitados y entre fuertes aplausos.
El pacto permitirá a los dos bloques, que juntos suman 31 países y representan cerca de un cuarto de la economía mundial, reducir o eliminar gradualmente los aranceles para alrededor del 90% de sus importaciones y exportaciones.
A la ceremonia asistieron, en calidad de testigos, tres de los cuatro presidentes de los países del Mercado Común del Sur (Mercosur): Javier Milei (Argentina), Santiago Peña (Paraguay) y Yamandú Orsi (Uruguay). El único ausente fue el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, uno de los grandes impulsores del acuerdo con los europeos y quien no acudió por cambios de protocolo de última hora.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo en su discurso que el tratado manda un mensaje “fuerte” frente a los aranceles y el “aislamiento” creciente en el mundo. Precisamente ayer, el presidente de EEUU, Donald Trump, anunció aranceles del 10% desde febrero a los países que envíen tropas a Groenlandia (ver más información en la página 22).
La firma se produce en medio de las protestas de los payeses europeos, como las de la semana pasada en Lleida y el conjunto de Catalunya, que rechazan de forma frontal un acuerdo que consideran que promueve la competencia desleal con los agricultores y ganaderos suramericanos. El competitivo sector agropecuario de los países del Mercosur será uno de los grandes beneficiados del pacto, al igual que la industria europea, para el que se abrirán las puertas de un mercado suramericano históricamente cerrado para productos como equipos eléctricos, máquinas y automóviles. Los agricultores y ganaderos leridanos se sienten moneda de cambio con afirmaciones como que “Europa pone en riesgo nuestras fincas y nuestras granjas con tal de poder vender más coches”.
Sectores
El acuerdo incluye salvaguardias bilaterales en las que se concede el derecho a intervenir, si se produce un gran desequilibrio de precios o volumen. Pero los payeses desconfían que puedan servir para algo y, por el contrario, consideran que el acuerdo desequilibrado abocará a más cierres de explotaciones en Europa y la pérdida de soberanía alimentaria. Entre los sectores que temen más los efectos destacan el del pollo y el bovino, mientras que el vitivinícola y el oleíocola podrían ganar ventas en Mercosur.