AGRICULTURA
Alertan de que el cereal necesita 40 días sin lluvias para salvarse
El sector pide a Agricultura que permita el uso de drones para aplicar fitosanitarios

Un campo de cebada afectado por las lluvias en Bell-lloc d’Urgell. - ACN
El exceso de lluvias que llevan sufriendo las comarcas de Ponent y el resto de Catalunya este invierno ha afectado a la actividad de los agricultores, que no pueden entrar con sus tractores a los campos para aplicar fitosanitarios que eviten la propagación de hongos en las plantas. Los payeses han advertido que el cereal necesita al menos 40 días sin agua para salvarse, y desde la pasada Navidad, en zonas como Bell-lloc d’Urgell, en la comarca del Pla d’Urgell, ha caído más de 150 litros cuando en un invierno normal no llegan a caer ni 30.
El presidente de Asaja Catalunya, Pere Roqué reclamó a la Generalitat una flexibilización de las autorizaciones para poder realizar vuelos con drones y aplicar los fitosanitarios, ya que es la única manera de acceder a la totalidad de los campos. Roqué, que explicó que el exceso de agua hace que el cereal “se ahogue”, afirmó que es necesario un “complemento especial” para hacer este tipo de aplicaciones, y aseguró que los agricultores han hecho los cursos para poder ser “aplicadores”.
Muchas de las fincas de cereal sembradas este invierno están empezando a “amarillear”, y al haber llovido tanto, el agua aflora del subsuelo porque “no tiene más capacidad de almacenamiento”. Roqué manifestó que “la lluvia siempre es bienvenida”, pero el exceso de este año ha dejado una situación “crítica” y pone en riesgo al cereal, “uno de los motores económicos que tiene la agricultura y la ganadería de país”.
El agua también está haciendo peligrar otros cultivos como los árboles frutales, ya que hay ejemplares que pueden pudrirse, mientras que las explotaciones de porcino tienen las balsas llenas de purín porque no puede aplicarse al haber exceso de agua en las fincas.
Las lluvias, además, pueden favorecer a la fauna salvaje de conejos y jabalíes, lo que puede suponer más problemas para el sector.
En Lleida, las declaraciones de siniestro por el exceso de lluvias registrado en las últimas semanas suman 205 hectáreas agrícolas, mientras que a nivel de Catalunya llegaron a 1.058 hectáreas, según los datos provisionales de la compañía Agroseguro.