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Precio de la bombona de butano: sube un 4,9% este mes de marzo

El envase de 12,5 kg alcanza los 16,35 euros hasta mediados de mayo por el incremento en fletes y materias primas

Una bombona de butano.

Una bombona de butano.Ricardo Rubio / Europa Press

Lluís Serrano
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El precio de la bombona de butano experimenta desde el 17 de marzo una subida del 4,9%, lo que sitúa el coste del envase de 12,5 kg en 16,35 euros frente a los 15,58 euros anteriores. El incremento de 77 céntimos se mantendrá hasta mediados de mayo, según la Resolución de 5 de marzo de 2026 publicada en el BOE por la Dirección General de Política Energética y Minas. Esta normativa establece los nuevos precios máximos de venta antes de impuestos del butano comercial envasado en recipientes de entre 8 y 20 kg.

La subida aprobada se queda apenas una décima por debajo del tope máximo del 5% que permite la regulación vigente, reflejando una presión alcista considerable en los costes energéticos para los hogares españoles que todavía utilizan este combustible. El Ministerio para la Transición Ecológica ha señalado que el principal factor detrás del encarecimiento ha sido el incremento del 16,6% en el coste de los fletes marítimos, junto a una subida del 3,2% en el precio internacional del propano y butano. Aunque el euro se apreció un 1,2% frente al dólar, esta mejora cambiaria no ha logrado compensar el impacto del transporte y las materias primas.

La tarifa de la bombona naranja no está liberalizada en España, sino que se revisa cada dos meses el tercer martes de los meses pares. Este sistema regulado funciona como mecanismo de protección para el consumidor, estableciendo variaciones máximas del 5% tanto al alza como a la baja. Cuando los costes reales superan ese porcentaje, el excedente se traslada a la siguiente revisión bimestral para evitar impactos bruscos en la economía familiar.

Trayectoria del precio en los últimos años

Desde enero de 2020, el precio de la bombona de butano ha registrado importantes fluctuaciones. Partió de 13,37 euros y bajó hasta 12,09 euros en septiembre de ese mismo año. A partir de noviembre de 2020 inició una escalada que alcanzó su máximo histórico en mayo de 2022, cuando llegó a 19,55 euros. Durante los meses siguientes se mantuvo en ese nivel hasta que comenzó un descenso gradual desde noviembre de 2022.

En julio de 2023 la tarifa cayó hasta 15,18 euros, marcando uno de los puntos más bajos del periodo reciente. Sin embargo, desde septiembre de 2023 ha vuelto a experimentar subidas intermitentes: pasó de 14,43 euros a 15,89 euros en enero de 2024, alcanzó 16,67 euros en marzo de ese año y llegó a 18 euros en mayo de 2025. Tras varios ajustes a la baja durante el segundo semestre de 2025, el precio se situó en 15,46 euros en noviembre, subió ligeramente a 15,58 euros en enero de 2026 y ahora alcanza los 16,35 euros vigentes desde el 17 de marzo.

Factores internacionales que impulsan el ajuste tarifario

El contexto geopolítico ha influido en esta revisión de precios. El Ministerio para la Transición Ecológica ha identificado como causa determinante el encarecimiento del transporte marítimo internacional, que se ha disparado un 16,6%. Este incremento en los fletes responde a tensiones en rutas comerciales clave y a un aumento en la demanda global de hidrocarburos. Paralelamente, el mercado internacional de gases licuados del petróleo (GLP) ha registrado un alza del 3,2% en las cotizaciones del propano y el butano.

Aunque la apreciación del euro frente al dólar en un 1,2% ha proporcionado cierto alivio en las importaciones denominadas en moneda estadounidense, este efecto positivo no ha sido suficiente para contrarrestar el encarecimiento logístico y de las materias primas. La combinación de estos tres factores explica que la subida se haya aproximado al límite regulatorio del 5%, quedando en el 4,9%.

Consumo en descenso desde 2021

A pesar de seguir siendo un recurso esencial en zonas rurales y en núcleos urbanos sin acceso a la red de gas natural canalizado, el consumo de la bombona de butano mantiene una tendencia descendente. Los datos de 2025 indican que se utilizaron 57 millones de envases, una cifra que refleja un retroceso superior al 12% desde 2021. Este descenso se atribuye principalmente a la progresiva electrificación de los hogares españoles y a la ampliación de las infraestructuras de gas por tubería, que ofrecen alternativas más económicas y cómodas para los usuarios.

La tradicional bombona naranja sigue presente en miles de viviendas, especialmente en aquellas alejadas de las grandes redes de distribución energética, pero su papel en el mix energético doméstico va perdiendo peso año tras año conforme avanzan las políticas de transición energética y mejora la cobertura de servicios alternativos.

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