Sánchez lo cambia todo y a partir de ahora asignará un número especial para los prefijos de llamadas comerciales
Los operadores han bloqueado 169,5 millones de llamadas fraudulentas desde la entrada en vigor del Plan Antifraudes telefónicos

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, en una sesión de control en el Gobierno, en el Congreso de los Diputados.
El Gobierno de España ha establecido el prefijo 400 para todas las llamadas comerciales que se realicen en el país a partir del 2026, según ha comunicado el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública. Esta medida permitirá a los usuarios identificar de manera inequívoca cuando reciben una comunicación con hasta comerciales y decidir si quieren atenderla o rechazarla antes de descolgar. La iniciativa se enmarca en dos resoluciones sometidas a trámite de audiencia pública por la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones e Infraestructuras Digitales, que asignan rangos de numeración específicos tanto para las llamadas de atención al cliente como para las comunicaciones de carácter comercial.
Estas normativas dan cumplimiento a la Ley de Servicios de Atención a la Clientela (SAC), el objetivo principal de la cual es reforzar la protección de los ciudadanos ante las llamadas y mensajes SMS comerciales fraudulentos o no deseados. Desde que entró en vigor el Plan Antifraudes telefónicos y por SMS, los operadores de telecomunicaciones españoles han conseguido bloquear 169,5 millones de llamadas y 10,4 millones de mensajes SMS con intenciones fraudulentas. Esta cifra refleja la magnitud del problema que afrontan diariamente los usuarios y justifica la necesidad de implementar medidas más rigurosas de control y diferenciación de las comunicaciones comerciales legítimas.
El nuevo rango que empezará con el prefijo 400 será de carácter bidireccional, lo cual significa que los clientes no sólo podrán recibir llamadas desde estos números, sino también realizarlas. Esta funcionalidad garantiza una comunicación completa entre empresas y consumidores. Además, el Ministerio ha establecido que el coste de estas llamadas no podrá superar el precio de una llamada telefónica normal, evitando así que se convierta en una barrera económica para los usuarios.
Renovación del consentimiento cada dos años
La normativa también introduce cambios significativos en la gestión del consentimiento para recibir comunicaciones comerciales. La nueva Ley SAC obliga a las empresas a renovar cada dos años los consentimientos otorgados por los usuarios, garantizando así que las autorizaciones se mantengan actualizadas y reflejen la voluntad real de los consumidores. Asimismo, la legislación considera nulos automáticamente los contratos efectuados en llamadas comerciales realizadas sin consentimiento previo del destinatario.
En paralelo a la numeración comercial, las resoluciones también establecen restricciones específicas para las llamadas de atención al cliente, aquellas que realizan las empresas para contactar con clientes existentes o gestionar contratos en curso. Estas comunicaciones sólo podrán efectuarse desde números cortos específicamente atribuidos para eso —como el emblemático 1004 de Telefónica—, los rangos gratuitos 800 y 900, o los números geográficos tradicionales.
Sistema de bloqueo automático en cuatro meses
El texto sometido a audiencia pública establece un plazo de cuatro meses desde la entrada en vigor de las resoluciones para que el sistema esté plenamente operativo. Una vez transcurrido este periodo, los operadores de telecomunicaciones estarán obligados a bloquear automáticamente todas aquellas llamadas comerciales o de atención al cliente que se realicen desde numeraciones no autorizadas.
Esta medida de bloqueo automatizado representa un salto cualitativo en la lucha contra el fraude telefónico y las malas prácticas comerciales. Los usuarios que, a pesar de todo, acaben recibiendo una llamada comercial o de atención al cliente desde una numeración no autorizada dispondrán de canales oficiales para denunciarlo delante de la Oficina de Atención al Usuario de Telecomunicaciones (OAUT) o la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).
Resultados del Plan Antifraudes telefónicos
El Plan Antifraudes telefónicos y por SMS es una iniciativa gubernamental puesta en marcha en marzo del 2025 para combatir el creciente problema de las estafas por suplantación de identidad a través de comunicaciones telefónicas y mensajes de texto. Este plan incluye medidas tecnológicas de detección y bloqueo automático, protocolos de colaboración entre operadores y una normativa más estricta sobre el uso de numeración para hasta comerciales.
Los resultados obtenidos desde su implementación demuestran la eficacia de las medidas adoptadas, con más de 169,5 millones de llamadas bloqueadas en pocos meses. El plan también contempla campañas de concienciación ciudadana sobre cómo identificar intentos de fraude y qué hacer ante llamadas o mensajes sospechosos. Les emprendidas de telecomunicaciones han invertido recursos significativos en sistemas de inteligencia artificial y análisis de patrones para detectar comportamientos fraudulentos antes de que las llamadas lleguen a los usuarios.
Adaptación empresarial y beneficios para los usuarios
Para las empresas que realizan actividades comerciales mediante llamadas telefónicas, la nueva normativa implicará una adaptación de sus sistemas de comunicación y la necesidad de migrar sus operaciones al rango 400 antes de los plazos establecidos. Les compañías tendrán también que revisar sus bases de datos de consentimientos y establecer procedimientos para renovarlos cada dos años, tal como exige la Ley SAC.
Los usuarios, por su parte, se beneficiarán de una mayor transparencia y control sobre las comunicaciones que reciben. Al ver el prefijo 400 en la pantalla de su teléfono, sabrán inmediatamente que se trata de una llamada comercial y podrán tomar una decisión informada sobre si desean atenderla. Esta claridad contribuirá a reducir la fatiga que muchos ciudadanos experimentan ante el bombardeo constante de llamadas comerciales no deseadas.