SEGRE

CIENCIA

El IRBLleida enseña a comer con poca sal para reducir el riesgo de patología cardiovascular

Programa 4 talleres de recetas “científicas”, con 100 plazas en total, destinados a personas de este colectivo. Dentro un proyecto de divulgación y otro sobre la predisposición a la hipertensión

Serafí Cambray Carner y Meritxell Soria, mostrando las recetas que se enseñarán en los talleres. - JORDI ECHEVARRIA

Serafí Cambray Carner y Meritxell Soria, mostrando las recetas que se enseñarán en los talleres. - JORDI ECHEVARRIA

Sònia Espín

Creado:

Actualizado:

En:

'Smoothie Lleidatà', crema de huevos Dustin, sardina marinada con olivada, ensalada de puerros, jamón y manzana o una salsa griega denominada tzatziki. Son algunas de las recetas con base científica que el Institut de Recerca Biomédica IRBLleida enseñará a preparar en los talleres “Receptes al punt de sal” que ha programado para personas con riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares, o con antecedentes familiares. “Son un puente entre la investigación biomédica y la sociedad, acercando los resultados y las recomendaciones científicas a la población general de una manera práctica, comprensible y aplicable a la vida cotidiana”, indicó su coordinador, Serafí Cambray Carner, profesor lector Serra Húnter de la facultad de Medicina de la Universitat de Lleida (UdL) e investigador del grupo translacional vascular y renal de l’IRBLleida.

Esta actividad se enmarca en el proyecto IRBLleidaDIVULGA 2025-2026. Plan anual de divulgación, liderado por Meritxell Soria, y también está directamente vinculada al proyecto de Cambray denominado HIPATIA-MR, centrado en el estudio de la predisposición genética a la hipertensión arterial y su impacto sobre la enfermedad renal crónica y el riesgo cardiovascular.

En este sentido, según la última Encuesta de Salud de Catalunya, un 27% de la población del llano de Lleida y el 18,1% de la del Pirineo tienen la tensión alta, uno de los factores de riesgo cardiovascular.

“El formato no es una clase de cocina convencional, sino una actividad de divulgación científica con una base biomédica. Las recetas se prepararán de manera participativa con los asistentes y han sido adaptadas, con mínimas modificaciones, de documentos elaborados por sociedades nacionales e internacionales de cardiología, garantizando así su rigor científico”, explica Cambray. Destaca que “la iniciativa nace de trasladar el conocimiento científico a la ciudadanía de una manera práctica y aplicable al día a día”. “Aunque existen materiales divulgativos y libros de recetas elaborados por sociedades científicas, a menudo este conocimiento no llega a la población en forma de experiencias participativas. Los talleres pretenden cubrir este vacío, demostrando que reducir la sal es posible sin renunciar al placer de comer”, subraya.

Están previstas cuatro sesiones en el comedor del IRBLleida con un máximo de 25 participantes en cada una. Serán el 25 de febrero de 12.00 a 13.00 horas, el 16 de marzo de 16.00 a 17.00, el 25 de marzo de 12.00 a 13.00 y el 20 de abril de 17.00 a 18. Precisamente se han programado en diferentes franjas horarias para facilitar la asistencia y para participar es necesario inscribirse en https://www.irblleida.org/ca/formularis/tallers-saludables/. La actividad está financiada por el ministerio de Ciencia e Innovación.

El estudio evaluó concentrados de fibra dietética obtenidos de pulpa y piel sobrantes de la extracción de zumos de alcachofa, zanahoria, pepino y pimiento rojo facilitados por Indulleida. Midió el impacto en la composición de la microbiota intestinal y la producción de ácidos grasos durante 48 horas en un modelo de digestión in vitro. Los resultados indican que las fibras de alcachofa y zanahoria estimulan bacterias beneficiosas como Lactobacillus y Bifidobacterium. La primera genera más ácido butírico, esencial como fuente de energía para las células de colon y la integridad de la barrera epitelial, con efectos antiinflamatorios. Las fermentaciones de pepino, pimiento rojo y zanahoria logran más ácido acético, que regula la saciedad y el peso, la actividad antimicrobiana y la inducción de la muerte programada en células cancerosas. Con la fibra de pimiento y pepino se observa un aumento del ácido propiónico relacionado también con la la saciedad. El equipo plantea futuros estudios en vivo.

Residuos de alcachofa y zanahoria como ingredientes prebióticos

Los concentrados de fibra dietética derivados de la alcachofa y la zanahoria tienen un alto potencial como prebióticos ya que mejoran la microbiota intestinal favoreciendo el dominio de bacterias que fermentan la fibra y aumentan los ácidos grasos de cadena corta, claves para la salud del colon. Eso permitiría reaprovechar residuos de la industria de extracción de zumos como ingredientes funcionales. Así lo concluye una investigación de la Universitat de Lleida, Agrotecnio y el IRBLleida publicada en la revista Food Hydrocolloids for Health. Se enmarca en el proyecto “Diseño de alimentos funcionales que contienen ingredientes activos con potenciales propiedades antiobesidad”, liderado por la profesora de Medicina Gemma Bellí y la investigadora de Agrónomos Olga Martín-Belloso. También participaron Isabel Odriozola-Serrano y Gemma Oms-Olius.

Titulars del dia

* camp requerit
Subscriu-te a la newsletter de SEGRE
tracking