CERCLE
El segundo puente de Lleida, el 'Pont Nou', cumple más de medio siglo de vida: la crónica de la época
Inaugurado el 7 de julio de 1973 por el ministro de Obras Públicas, Gonzalo Fernández de la Mora, que fue nombrado hijo adoptivo de Lleida

Pla de circulació per la variant immediatament després de la inauguració. - FONS GÓMEZ VIDAL / ARXIU IEI
Se cumplen ahora 52 años del momento en que Lleida pudo contar con su segundo puente sobre el Segre. Puede parecer una cosa anecdótica si se tiene en cuenta que ahora mismo tiene seis además de cinco pasarelas, pero el 7 de julio de 1973 la ciudad se vistió de gala para ver cómo uno de sus sueños se hacía realidad con la puesta en marcha de la variante que descongestionaba la Nacional II, entre Madrid y Barcelona, que era de paso obligado por el Pont Vell, Blondel, Avinguda de Catalunya y la actual calle Academia.

Vista aèria dels accessos al segon pont. - FONS GÓMEZ VIDAL / ARXIU IEI
Fue una jornada solemne que la prensa local, oficialista como no podía ser de otra manera en el tardofranquismo, destacó la “multitud ansiosa de contemplar de cerca al ministro de Obras Públicas, Gonzalo Fernández de la Mora”, que presidió la inauguración junto a todas las autoridades locales encabezadas por el gobernador civil, José Aparicio Calvo-Rubio, el alcalde Juan Casimiro de Sangenís Corrià y el presidente de la Diputación, José María Razquín.

Detall de les voreres per als vianants. - FONS GÓMEZ VIDAL / ARXIU IEI
La obra del “Pont Nou” (ahora Pont dels Instituts) fue anunciada ya en 1970 y la llevó a cabo la empresa Sorigué Zamorano SA con un presupuesto de 120 millones de pesetas. Abarcaba 3.815 metros entre puente y ramales, más 2.050 de variante con tres calzadas, en ambos sentidos de la circulación de 7 metros, mediana y dos metros más de arcenes. Para llevar a cabo la obra se movieron más de 300.000 metros cúbicos de tierra, 10.000 metros cúbicos de hormigón, 720 toneladas de acero y 27.000 toneladas de mezclas asfálticas.

La prova de pes va ser passada amb nota. - FONS GÓMEZ VIDAL / ARXIU IEI
Sin embargo, el resto de reivindicaciones de la ciudad al ministro, nombrado hijo adoptivo de Lleida en solemne acto, tuvieron que esperar: el enlace con la autopista del Ebro no llegó hasta 1975 (tras la primera gran huelga de Lleida auspiciada por la UTT); el tren nocturno hasta Barcelona; ampliar la línea de La Pobla hasta Francia; el pantano de Rialp, y mejorar el acceso al Pirineo a través del túnel de Salau. En cualquier caso, la ceremonia protocolaria fue breve por las prisas del ministro, que llegó a Lleida en helicóptero y aterrizó en los cuarteles de Gardeny.