SANIDAD
Cerca del 20% de los leridanos de más de 75 años toman diez o más medicamentos
Unas 9.000 personas mayores los necesitan simultáneamente a largo plazo, lo que puede conllevar efectos adversos. Médicos piden impulsar la desmedicalización con más tiempo para revisar historiales

Una farmacéutica de Lleida mostrando algunos de los medicamentos más vendidos. - JORDI ECHEVARRIA
Prácticamente uno de cada cinco leridanos de 75 años o más está polimedicado a largo plazo con diez o más fármacos diferentes. Son unas 9.000 personas. Representan el 17,2% en el llano y el 14,7% en el Pirineo entre el grupo de 75 a 84 años, mientras que a partir de los 85 son el 21,6% y el 18,7%, respectivamente. Así lo indican los últimos datos del departamento de Salud, de 2024, que muestran una ligera tendencia al alza en los últimos años y una mayor afectación en mujeres.
En total, el 3,5% de los leridanos del llano y el 3% de los del Pirineo toman diez o más medicamentos a la vez, prácticamente los mismos que un año atrás. La media catalana es superior, del 3,92%. Entre los mayores de 75 años sube hasta el 19,5%, y entre los mayores de 85 alcanza el 24,9%. No obstante, el ministerio de Sanidad considera la polimedicación como el uso crónico de cinco o más fármacos. En este caso, afecta a entre el 40 y el 50% de los mayores de 65 años en Catalunya, según los datos de la Societat Catalana de Medicina Familiar i Comunitària (Camfic).
La polimedicación se asocia a efectos adversos, interacciones entre fármacos, deterioro funcional y más riesgo de ingresos hospitalarios. La Camfic reclama un aumento de la desmedicalización, es decir, la revisión de los historiales clínicos para reducir o retirar fármacos si es necesario, de forma segura y pactada con los pacientes. “Es una medida de calidad asistencial y de seguridad, ya que en la Atención Primaria encontramos que las personas mayores suelen tomar demasiados medicamentos, algunos sin beneficio claro”, explicó Laia Gené, del grupo de Personas Mayores.
El aumento de la polimedicación es proporcional al de la esperanza de vida. Tres décadas atrás era de 78,6 años (1996), y en 2024 alcanzó los 84,2.
Falta de tiempo de médicos y miedo de pacientes, las principales causas
La Camfic señala que hay varias barreras que dificultan la desmedicalización. Por una parte, explica que hay pacientes que muestran miedo de empeorar al quitarles fármacos, por falta de información al respecto. También se complica por la falta de tiempo de los médicos, añade, y a veces por su carencia de formación para retirar fármacos o por miedo a consecuencias negativas. Asimismo, “el mismo sistema sanitario está basado en una cultura fuertemente prescriptora, con guías clínicas centradas en enfermedades individuales y poco enfocadas en personas pluripatológicas”.Al respecto, el médico de familia leridano Eduard Peñascal explica que “necesitaríamos un mínimo de 45 minutos para poder revisar bien el historial clínico de un paciente”. También señala que “hemos creado” a pacientes polimedicados, ya que los índices óptimos del colesterol o la tensión han bajado con los años.