ACCIDENTE
El vagón 6 del Iryo, el primero en descarrilar, centra ahora la investigación de la tragedia
Aumentan a 42 las personas fallecidas y descienden a 37 el número de heridos hospitalizados. Puente dice que hay que determinar si la ruptura del raíl de la vía es “causa o consecuencia” del accidente

Los reyes charlan con niños heridos durante el accidente. - EFE
La investigación para esclarecer las causas del descarrilamiento de dos trenes de alta velocidad ocurrido en el término municipal cordobés de Adamuz el domingo, que deja ya al menos 42 fallecidos, continuaba ayer centrada en el tramo de vía en que ocurrió el descarrilamiento y en la rodadura del tren de Iryo siniestrado, dos elementos que podrían ser claves para determinar cuál fue la causa de la tragedia. La última víctima mortal del accidente fue hallada ayer a primera hora de la tarde por los servicios de emergencia que actúan en la zona en uno de los trenes siniestrados, el Alvia, de donde también se rescataron otros tres cadáveres que ya habían sido localizados, pero cuya recuperación resultó dificultosa. Horas antes, en la madrugada del lunes al martes, se había hallado otro cuerpo en uno de los vagones del Iryo. Hasta ayer a última hora, el número de personas fallecidas en el siniestro era de 42, en tanto que se presentaron 43 denuncias por desaparición, por lo que podría quedar aún una víctima sin localizar. Con respecto a los heridos, quedaban 37 ingresados en distintos hospitales andaluces, de los que 33 son adultos y cuatro niños.
La Guardia Civil está centrada ahora en analizar el coche seis del tren Iryo, el primero que descarriló, ya que podría tener la clave del desencadente del terrible suceso. El cuerpo se está centrando en recabar todas las evidencias, incluyendo las roturas de los raíles y también posibles desperfectos en las rodaduras o sistemas de anclajes del convoy tratando de identificar si el origen del suceso reside en un defecto del carril o en un fallo estructural de la propia rodadura del vagón. La investigación inicial ha puesto de manifiesto la rotura de un tramo de la vía, y se trata de determinar si es “la causa o la consecuencia” del descarrilamiento, según afirmó el ministro de Transportes, Óscar Puente, que informó de que también está previsto que también se examinen otros trenes que pasaron por el mismo punto en los dos días anteriores.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, explicó que de momento todas las hipótesis sobre el siniestro están abiertas, aunque descartó con contundencia la posibilidad de un sabotaje. También se ha descartado, a la espera del informe que realizará la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), un órgano independiente adscrito al ministerio de Transportes, que se trate de un error humano. La CIAF se centra en la investigación técnica del suceso.
Paralelamente, las grúas en el terreno lograron levantar y desplazar los vagones del tren Iryo que estaban volcados abriendo una vía que permitirá a la maquinaria pesada llegar hasta el Alvia y levantar los vagones destrozados, donde siguen las tareas de los equipos de rescate.
Los reyes valoran el “nivel” de respuesta a la tragedia
Los reyes de España se trasladaron ayer la zona del accidente ferroviario de Adamuz y también al hospital Reina Sofía de Córdoba, donde visitaron a algunos de los heridos en el siniestro y se reunieron con familiares de las víctimas, a los que les trasladaron su cariño y apoyo. El rey Felipe VI valoró el “nivel” de la respuesta que España como país ha ofrecido al “golpe” que ha supuesto el accidente y agradeció el papel del sistema sanitario y de atención a las emergencias, así como la labor de administraciones, y el “cariño” y la “solidaridad” desplegada por la ciudadanía. “Un país tiene muchas maneras de manifestar su nivel y su fortaleza, y una de ellas es cómo se atienden las emergencias, cómo se coordinan todos los servicios y cómo las personas se sienten amparadas y protegidas ante una situación que nadie puede saber cuándo o a quién le va a ocurrir”, aseveró. Durante su visita, un joven de 16 años y uno de los primeros en llegar al lugar del accidente, relató a los monarcas como se dedicó a auxiliar, como podía, a las personas heridas y atrapadas en los trenes. Otro vecino explicó como rescató a 16 personas trasladándolas en su quad.
Los partidos se reprochan las “reacciones” frente al accidente
El fatal accidente de Adamuz también ha sido utilizado para continuar con la crispación política. El Gobierno destacó ayer la “coordinación” entre administraciones en la gestión de la tragedia, señalando que esta debe ser la tónica en una situación de esta magnitud porque es “lo que pide la sociedad”, dijo la portavoz del Ejecutivo, Elma Saiz. Por este motivo cargó contra la actitud “antidemocrática” e “inhumana” del líder de Vox, Santiago Abascal, al que acusó de “utilizar la tragedia” para generar “caos y desconfianza”. También sirvió como arma arrojadiza entre ERC y PP. El portavoz de Esquerra en el Congreso, Gabriel Rufián, dijo que “es de anormal profundo” comparar el accidente ferroviario de Adamuz con la gestión de la dana de València. Su mensaje fue respondido por el Partido Popular que tachó al republicano de “buitre” por faltar al respeto a las víctimas.