TEMPORAL
Leonardo se despide con una muerta y 11.000 desalojados en Andalucía y deja paso a Marta
Preocupación por la llegada de la nueva borrasca, que dejará abundantes lluvias en zonas con embalses y ríos ya al límite. Se esperan nieves, lluvia y fuertes rachas de viento en gran parte de la península

Vista del caudal del río Guadalquivir, que ha duplicado su umbral en dos días, a su paso por Córdoba. - EUROPA PRESS
La borrasca Leonardo, que ha dejado una muerta en Andalucía y provocado el desalojo de unas 11.000 personas, dio ayer un leve respiro a la región, a la espera de la llegada hoy de un nuevo temporal de alto impacto bautizado como Marta que volverá a dejar lluvias muy abundantes en zonas que ya están muy castigadas, con suelos que no pueden absorber más agua y con los cauces de los ríos y los embalse a niveles máximos y riesgo extremo de desbordamiento. Los operativos de emergencias hallaron ayer el cuerpo sin vida de la mujer que estaba siendo buscada tras caer al río Turvilla cuando intentaba rescatar del agua a su perro, a su paso por el municipio malagueño de Sayalonga. Fue encontrado a unos 1.000 metros de la zona de la desaparición.
Por su parte, las presas continuaban desembalsando ante el peligro de las crecidas. Una quincena de ríos se encuentra desde primera hora en umbral rojo (máximo nivel de caudal), la mayoría de la cuenca del Guadalquivir y tres de las cuencas Mediterráneas Andaluzas, Guadalete y Barbate. El Guadalquivir ha duplicado su umbral en dos días y supera los cinco metros en Córdoba.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el de la Junta, Juanma Moreno, visitaron varias zonas afectadas por el temporal que se ensaña con la comunidad andaluza, aunque no coincidieron, ya que el primero se desplazó a la provincia de Cádiz, y el segundo a la de Granada. Sánchez pidió “calma” y “paciencia” a los ciudadanos afectados por el temporal y advirtió que todavía vienen “días largos” por la llegada de una nueva borrasca. Destacó la “extraordinaria coordinación” con la Junta y afirmó que ya piensan en la reconstrucción.
En Extremadura, otra comunidad muy afectada, un millar de personas fueron realojadas mientras que la tregua pasajera del mal tiempo quitó algo de presión al nivel de alerta de arroyos y ríos, entre ellos el Guadiana.
Hoy la borrasca Marta dejará precipitaciones muy abundantes en el tercio sur, temporal marítimo y rachas de viento muy fuertes en el sur y este de la Península.
La gran acumulación de agua en el subsuelo provoca hidroseísmos
La localidad gaditana de Grazalema, “epicentro” del episodio continuado de lluvias en Andalucía y donde viven unos 1.600 habitantes, fue desalojada de forma total el jueves después de que se registraran hidroseísmos, un movimiento del terreno provocado por el comportamiento del agua en el subsuelo. Se produce cuando grandes volúmenes de agua se infiltran, se desplazan o ejercen presión en cavidades, fracturas o materiales geológicos sensibles haciendo que se mueva la tierra. Esto generó imágenes impactantes con agua entrando en las viviendas desde el subsuelo y con mucho movimiento y ruido también de tierras interiores. No se espera que los vecinos puedan volver a sus domicilios en, al menos, una semana.Una situación similar obligó ayer a ordenar también el desalojo de unos 200 vecinos de Benaoján (Málaga). El subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas, señaló que “en este pueblo se está produciendo una situación muy similar a la de Grazalema debido a toda la acumulación de agua en los acuíferos del subsuelo”.La ONG Greenpeace denunció que más de 2,7 millones de personas siguen viviendo en zonas con alto riesgo de inundación en España e instó a hacer revisiones “obligatoria y urgente” de todos los planes de ordenación urbana.
El temporal causa grandes estragos en Marruecos y Portugal
El temporal, además de España, ha azotado con fuerza a Portugal y Marrucos. La ciudad marroquí de Alcazarquivir, se convirtió en una población “fantasma” tras la evacuación de sus habitantes debido a las fuertes lluvias que afectan en los últimos días la zona y que obligaron a desalojar a más de 100.000 personas y causaron cuatro muertos e importantes daños en infraestructuras y en el sector agrícola. El agua también deja cuantioso destrozos en Portugal, donde la situación límite puede ir a peor con la llegada de Marta.