ELECCIONES
Azcón gana pero crece su dependencia de los ultras y el PSOE se tambalea
Los populares pierden dos escaños y los socialistas cinco mientras Vox gana siete

Jorge Azcón celebra puño en alto un resultado electoral en el que pierde dos escaños. - EFE
Los aragoneses volvieron a elegir un parlamento autonómico de relaciones complejas, como vienen haciendo desde las elecciones de 1983, y a cuya constitución en unas semanas llegarán con perdigones en las alas los líderes de los dos principales partidos, el popular Jorge Azcón y la socialista Pilar Alegría, tras retroceder ambos en votos y escaños.
Los aragoneses dibujaron ayer, voto a voto, su decimosegundo tablero político sin mayorías absolutas, como hicieron en todas las convocatorias electorales anteriores, aunque en esta ocasión le han añadido varias aristas cuya gestión puede resultar compleja para los responsables de las formaciones políticas, ya que varios de ellos salen del 8-F seriamente tocados.
Los ciudadanos tradujeron la pugna entre el presidente en funciones, Jorge Azcón (PP), y la candidata socialista y exportavoz del Gobierno central, Pilar Alegría, en un duelo de Titanics en el que ambos registraron notorios retrocesos a cuenta del crecimiento de la ultraderecha de Vox en un escenario de participación más elevada incluso que hace dos años y medio.
Azcón, que convocó elecciones para evitar la dependencia de Vox al no poder aprobar los presupuestos, se dejó ayer 13.020 votos y dos escaños. “Solo el PP puede formar Gobierno”, clamó. Sí, pero solo con Vox, que dobla su representación al pasar de siete diputados a catorce y crecer en 41.998 votos.
Los conservadores suman más escaños que toda la izquierda, pero parece improbable que la ultraderecha vaya a allanar un ejecutivo el solitario del PP visto lo visto en la campaña y tras la advertencia que anoche mismo lanzaba Santiago Abascal: “Los aragoneses quieren más Vox”, dijo, y “si el PP quiere cambiar de políticas” puede contar con nosotros”.
Si el objetivo nuclear de Azcón, el último casadista que sobrevive en el PP de Alberto Núñez Feijóo, era deshacerse de los condicionantes que le impone la ultraderecha, todo parece indicar que el resultado del adelanto electoral se parece bastante más a un fracaso que a un éxito. No obstante, el mensaje oficial habla de una victoria “clara, nítida e inequívoca”.
Alegría, por su parte, se deja cinco diputados y 38.553 sufragios, casi uno de cada cinco de los que consiguió en mayo de 2023 su antecesor al frente del PSOE, Javier Lambán, y reedita el peor registro histórico de los socialistas en unas autonómicas. Empata a 18 con el Lambán de 2019, que pese a todo acabó gobernando gracias, fundamentalmente, al apoyo de un Podemos que entonces obtuvo 14 escaños y que ayer pasó a ser extraparlamentario, y al de CHA e IU.
El PSOE, que mantuvo la segunda posición frente a Vox tanto en Teruel como en la capital del país, está abocado a una profunda reflexión por mucho que Alegría se esforzara anoche en prometer una oposicion “seria, vigilante y responsable” y que su secretario federal, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, tratara de enardecer a los suyos afirmando que “el PSOE seguirá siendo la única alternativa progresista”.
El otro ganador de la jornada fue Chunta Aragonesista, que con el ya exdiputado estatal Jorge Pueyo saltó de tres a seis escaños y pasó de 34.163 votos a 63.875. “Es un buen resultado para CHA, pero un mal resultado para Aragón”, señaló el candidato, muy combativo durante su paso por el Congreso con la recuperación y la potenciacion de los servicios ferroviarios Lleida-Zaragoza por Binéfar y Monzón.
IU reeditó su escaño por Zaragoza, Teruel Existe se dejó uno de los tres de la pasada legislatura y el Par, los aragonesistas conservadores que han gobernado en diez de las doce legislaturas autonómicas, los únicos que han pactado con todo el arco político, desaparecían.
El PP gana en las tres capitales, con la ultraderecha segunda en Teruel
El PP de Jorge Azcón ha sido primera fuerza política en las tres capitales aragonesas en unas elecciones en las que ha destacado el sorpasso de Vox al PSOE en la ciudad de Teruel, donde los ultras se sitúan como el segundo partido más votado e incluso le pisan los talones a los populares, que gobiernan el ayuntamiento con mayoría absoluta. Ayer se colocaron a tan solo cuatro puntos de distancia. En Zaragoza, donde viven más de la mitad de los aragoneses, los conservadores le sacaron 12 puntos de ventaja a los socilaistas, que se dejaron casi seis puntos con respecto a los últimos comicios autonómicos. En Huesca ciudad también se impusieron los populares.